Alexandra Benalcázar, de 26 años, aún recuerda al viejo Terruño, el libro usado para tercer grado (cuarto de básica) en la escuela Sagrados Corazones, del centro de Quito. Las leyendas, sobre todo la Casa 1028, eran sus favoritas. Miguel Espinosa, director de la escuela Adrián Navarro, al norte de la ciudad, señala con tristeza que este año no encontró ejemplares de este libro y optó por otros textos de educación básica.
Sin embargo, el Terruño no ha muerto, solo está de vacaciones. Tras 53 años de existencia, el heredero de la obra empezada por los esposos Raúl López Díaz y Laura Almeida prepara nuevos planes para competir por un pedazo del pastel educativo.
Rául López Almeida fue el encargado de darle el viraje empresarial a un texto que nació con la finalidad de proveer conocimientos de calidad a bajo costo a los alumnos. Es así como los vientos de cambio se imponen desde 1988, cuando falleció el autor del Terruño y cuando el texto alcanzó sus máximos históricos de venta: 20 mil ejemplares en la provincia de Pichincha. En aquel entonces, empezó un proceso de actualización, cambio de formato y creación de valores agregados, el cual aún no se detiene.
Primero, cambiaron el formato y los contenidos. El libro pasó de un tamaño pequeño -el tradicional- a uno más grande -tipo enciclopedia-. Las páginas de papel periódico pasaron a la historia y el blanco y negro también. Junto a una mejor resolución fotográfica, el color introdujo nuevos y llamativos contenidos, como mapas de la ciudad y de los cantones. López señala que debieron desembolsar varios millones de sucres para obtener los permisos respectivos (en el caso de los mapas) e invertir tiempo en incorporar fotos y actualizar las unidades a la nueva ciudad que se expandió desde los años 70.
Desde hace dos años, el Terruño agregó un CD de audio con 10 leyendas de Quito. La voz y la producción las hizo Gonzalo Portugal, amigo de López padre. La grabación de efectuó en la radio de la Casa de la Cultura.
Sin embargo, López asegura que la competencia desleal de parte de las grandes empresas editoras ha puesto al libro en receso. Este año, teníamos expectativas de vender 5 000 ejemplares, pero casi todo está embodegado. Señala que sus padres hacían la distribución del libro mediante visita directa a escuelas y regalando 3 000 ejemplares a profesores. Ahora, está en negociación con una distribuidora de textos. Si llegamos a un acuerdo, el Terruño volverá. (CVN)
LOS TERRUÑOS
Un libro de estudio que dejó huella en el aprendizaje del lugar natal
La elaboración del libro, en sus primeros años, tomaba hasta seis meses.
Raúl López Almeida participó de la impresión del texto desde los siete años. Este trabajo se realizó en la Imprenta Fray Jodoko Rique.
El primer libro costó ocho sucres y su producción, según López, se financiaba todos los años con préstamos otorgados a sus padres por el Banco del Pichincha.
Laura Almeida de López, autora del texto junto a su esposo, Raúl, publicó otros libros. Falleció hace apenas tres semanas.
El nuevo Terruño apunta hacia la interactividad y la economía
A más del formato, la nueva edición de este libro incorporó valores agregados, como el CD de audio con las leyendas que hicieron famoso al texto.
El precio de la obra es de $7, incluyendo el CD. Raúl López manifiesta que actualmente están en el proceso de creación de nuevos elementos que doten de mayor interactividad al texto escolar.
En las últimas ediciones, se incorporaron nuevas secciones, como páginas coleccionables con la síntesis del capítulo y una nueva sección sobre cuentos y fábulas.
Hora GMT: 13/Marzo/2006 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito














06/Enero/2010 a las 18:59
me acuerdo mucho de sus leyendas del terruño no sabria como desirles en fin me acuerdo del lidro ke tenia muchas .comola princesa isabel del simon bolivary muchos mas .yo lo que mas kisiera ahora es volver a tener el libro en mis manos
y no djar de leerlo