La última renovación se dio en el año 2001. En 2003 terminó la rehabilitación
Este 25 de noviembre se cumplen 125 años desde que el Teatro Nacional Sucre abriera sus puertas para convertirse en el sÃmbolo del progreso y civilización de la ciudad de Quito.
Entre los años 1565 y 1765 la Plaza del Teatro, como se la conoce hoy, era conocida como la plazuela de las carnicerÃas donde se presentaban cada sábado espectáculos taurinos. En 1790 se convierte exclusivamente en Plaza de Toros hasta que en 1867, el Congreso prohÃbe estos espectáculos y la plaza se convirtió en un espacio teatral.
Fue en 1877 cuando el congreso ordenó un fondo para la construcción del Teatro, para este fin el Gobierno de Ignacio de Veintimilla cedió la casa y solar a la sociedad "Civilización" para la construcción. El arquitecto alemán Francisco Schmit diseñó el proyecto y el empresario quiteño Ludgardo Fernández se encargó de la edificación.
El 25 de noviembre de 1886, a las 20:30, fue inaugurado el escenario del Teatro Nacional Sucre con la presentación del célebre pianista parisino Capitán Voyer.
Esta nueva expresión arquitectónica irrumpe en el contexto urbano provocando modificaciones no solo en el espacio fÃsico citadino sino en la cotidianidad de los habitantes de Quito, ya que el nuevo Teatro se convertÃa en un sÃmbolo de civilización para la ciudad.
Sin embargo, en sus primeros 50 años de vida, existieron funciones esporádicas con dos o tres espectáculos anuales y las instalaciones se utilizaron para menesteres totalmente ajenos al arte.
Por ejemplo, fue la sede de exámenes públicos de las escuelas públicas, se utilizó para proyectar funciones de cine e incluso se realizaban allà bailes de sociedad, fiestas de carnaval y matrimonios.
Ya para mediados del siglo XX y después de algunas modificaciones e intervenciones arquitectónicas el Teatro Nacional Sucre empieza a ser la sede de presentaciones de grandes artistas. Entre ellos el pianista chileno Claudio Arrau y el violinista Yehudi Menuhin en 1950; el jazzista norteamericano Dizzi Gillespie en 1956; el guitarrista español Andrés Segovia en 1958; entre otros.
Ya para 1986 se realizaron temporadas de Ópera en Ecuador con elenco nacional e invitados internacionales: en 1986 se presentó La Traviata, en 1987 se estrena El Barbero de Sevilla y en 1988 se repite esta obra y se estrena Elixir de Amor.
En 2001, el Gobierno Nacional cede el Teatro Sucre al Banco Central para realizar una completa rehabilitación del espacio a través del Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural (Fonsal). El resultado es uno de los escenarios más tecnificados y modernos de Latinoamérica.
Con la presentación de la obra Rigolleto, en el año 2003, se abren nuevamente las puertas del Teatro, que ahora con tecnologÃa de última generación en audio, video y sonido en concepto de alta calidad, incluye en sus presentaciones nuevas propuestas y nuevos públicos, ofreciendo el espacio necesario para la presentación de talento tanto nacional como internacional.
Adecuaciones
En el mandato de Eloy Alfaro se realizó la primera intervención: se cambió la cubierta, el piso de la platea y se decoró la fachada principal.
Durante el gobierno de Luis Tamaño, se modificó el techo exterior del escenario y se reemplazó los pilares de madera que sostenÃan la escenografÃa.
Entre 1948 y 1952 se se amplió la platea, se construyó un piso nuevo sobre el nivel de los palcos para formar la galerÃa. Se modificó la boca del escenario y se construyeron los camerinos atrás del escenario.
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