|    Pico y placa Quito:  9-0    |  

El soldado desconocido

Publicado el 13/Marzo/2009 | 00:10

Por Marco Lara Guzmán


mvlaraguzman@hoy.com.ec

Empezada la campaña electoral (que se inició por parte de las candidaturas oficiales con un abusivo adelanto, cuyo inicio anticipado y extensión y profundidad visibles desde la Luna, no fueron vistos por una Corte Electoral vergonzosamente ciega) resulta interesante averiguar, siquiera preliminarmente ¿Qué podrá más: la cantaleta oficial o el descontento ciudadano? ¿Valdrán más las cadenas nacionales, casi diarias; los "informes" a la nación; los eslóganes repetidos hasta el cansancio más insoportable; la manipulación de los medios adictos; las idas y venidas, vueltas y revueltas de agentes oficiales y oficiosos; el juego interesado de temas nacionales e internacionales; para que el aluvión gubernamental gane las elecciones?

Por el contrario, ¿pesarán en los resultados el desencanto popular, que ya se ha dado cuenta del engañoso valor de los subsidios "caritativos" frente al encarecimiento de la vida; del desempleo y subempleo crecientes, a pesar de las cifras retardadas o amañadas; de los espectáculos de las diatribas y desplantes en contra de quienes no tienen el criterio oficial? Algo deben pesar las críticas, notablemente unánimes, de los sectores más preparados del país. No es de creer que estas razones no influyan en las gentes. Lo que hay que averiguar es qué debe hacerse para que tales argumentos ganen mayoría.

No sé si los partidos, movimientos y grupos de la oposición que han lanzado candidaturas presidenciales pensaron unirse para presentar un frente único y si, habiéndolo pensado, lo intentaron. Difícil tarea era esa, y seguramente nadie se atrevió por razones obvias. Ya lo dijimos 24 meses atrás: nos han subido en un tobogán del que es urgente frenar y desmontarse. Ahora se repite la situación. Estamos en el tobogán de las elecciones. Es esencial que quienes componen el costado contrario al Gobierno comprendan la hora actual y, aunque parezca imposible, hagan una tácita plataforma de pensamientos comunes, aunque siga, cada uno, con sus campañas.

Todas las candidaturas opositoras deben concurrir hacia la exhibición eficaz de su concordante oposición a Correa, particularmente en contra de un proyecto hegemónico creciente, totalizante e invasivo, modelo Chávez, propugnando, al mismo tiempo, la defensa de la libertad democrática y el firme rechazo a las políticas económicas de previsibles efectos destructivos. Nada más y nada menos. Ni siquiera hacen falta reuniones ni coordinadoras ni nada que plantee innecesarias contradicciones. Ni siquiera deben adherirse formalmente. Simplemente, todos los grupos deben hablar de las mismas ideas, aunque pertenezca a su arbitrio decirlo en distintas formas. Para derrotar la cantaleta oficial, que está cansando a todos, hay que oponer, como gota de agua sobre roca, la taladrante insistencia de la oposición.

Se quejan los ciudadanos por la ausencia de un personaje que encabece la oposición.

No queda remedio, todos deberían integrarla, aunque ni siquiera brillen o aparezcan nombres fulgurantes. Nunca como ahora vale el soldado desconocido.

Hora GMT: 13/Marzo/2009 - 05:10

Archivado en | Opinión Perspectivas 

Tags : Marco Lara 



Actualizado por

1

hoyenlinea - en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

Comentarios

Recuerda que son opiniones de los usuarios y no de www.hoy.com.ec. HOY se reserva el derecho a eliminar las expresiones ofensivas, injuriantes o no acordes a la temática tratada.
  1. 1 María Elena Torres

    Honestamente pienso: no hay oposición. O si la hay es a la persona no al planteamiento de ideas del gobierno. Con tristeza vemos que el millonario Noboa ofrece de manera descarada aumentar los bonos, seguir subsidiando, aunmentar y fomentar el proteccionismo que es sumamente destructor. La pregunta es cómo lo va a hacer si el acatual gobierno ya acabó con todo lo que podía acabar.

    En esta campaña que parece ser la repetición de otras, vemos que la demagogia, el populismo, los ofrecimientos imposibles de cumplir son los que están a la orden del día. Y los ecuatorianos seguiremos votando con criterios de descarte como: el más guapo, el que más ofrece, el menos malo... todos criterios profundamente democráticos. No hay un cadidato que nos presente planes que no destruyan al país. Todos, incluido el candidato presidente, plantean destrucción de algo o alguien. ¿Por qué no nos presentan planes para crecer económica, educativa, racionalmente? Todos son extremistas y devastadores... el más destructivo de todos... Correa, es el que tiene más posibiliddes y nos conduce al caos con su resentimiento y el de muchos coidearios...

  2. 1 Fabian desde - Stamford

    "Se quejan los ciudadanos por la ausencia de un personaje que encabece la oposición."

    La oposicion a Correa no tiene rumbo.
    No tienen un programa de gobierno serio y objetivo que solucione los problemas del pais.
    Se basan en antagonizar y criticar todo lo que hace el actual gobierno.
    Una oposicion sin rumbo y sin ideas, no tiene oportunidad.
    Ahora hablan de juntarse todos los candidatos opositores a Correa para votar en las proximas elecciones, como si eso solucionara el estado actual del pais.
    El pueblo sigue dando la razon al actual gobernante; y si la oposicion continua con su programa de insultos, criticas, acusaciones y controversia; pues esos son sintomas inequivocos de derrota.

  3. 1 Oswaldo Mesias desde - Quito

    Es lamentable la pequeñez de mente de la mayoría del pueblo ecuatoriano. Muchos en contra del gobierno porque no ha arreglado una carretera, o les ha quitado el bono, o sube un precio. Otros muchos felices con el gobierno porque reciben el bono, porque no reciben insultos, porque las matriculas son casi gratis. Muy pocos se fijan en el IDEAL, en lo importante, en lo trascendente y duradero. Es decir, el socialismo, consistente en la dominacion completa, eterna y de repartición de la pobreza y la desesperanza.

Publicidad