Por Susana Klinkicht
sklinkicht@hoy.com.ec
Ecuador y España podrían firmar mañana martes un convenio bilateral sobre la cobertura de la Seguridad Social a los emigrantes de ambos países, informó la agencia de noticias Efe la semana pasada. El acuerdo se aplicará a las prestaciones de invalidez, pensiones de jubilación, subsidios para viudos y pensiones por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, no a prestaciones de enfermedad en general. Gracias a este acuerdo, los emigrantes que hayan cotizado primero en un país y luego en el otro podrán sumar sus derechos y percibir las pensiones por todos los años que han aportado. Se supone que este es un paso previo para participar en un acuerdo similar multilateral que se persigue entre varios países iberoamericanos y que podría ser firmado durante una cumbre en Estoril, el 1.º de diciembre próximo.
Unos 600 000 ecuatorianos que viven en España y en total más de un millón de ecuatorianos que trabajan en países iberoamericanos podrían ser los beneficiados. De lograrse el convenio, unos 25 millones de trabajadores tendrían la opción de cobrar su jubilación por todos los períodos trabajados y cotizados, a escala iberoamericana.
España, que siempre se ha visto como un puente entre América y Europa, quiere impulsar para el año próximo la ampliación de los convenios hacia la Comunidad Europea, con lo que se cumpliría con un afán muy antiguo de los emigrantes y se haría justicia a la globalización del mercado y del trabajo.
Según datos publicados recién, hay 79 677 españoles residentes en países de Iberoamérica, de los que el 92% viven en países que mantienen con España convenios bilaterales de Seguridad Social y, de ellos, 34 489 reciben ya pensiones al amparo de estos acuerdos. El número de afiliados extranjeros en España procedentes de Iberoamérica supera los 752 116, de los que el 87% provienen de países con los que existen acuerdos bilaterales de Seguridad Social.
El pretendido convenio multilateral sobre Seguridad Social busca similares en el mundo y tiene un enorme significado ante la crisis, si se toma en cuenta los altos índices de desempleo que se registran en algunos países entre los inmigrantes. El Plan de Retorno de España, por ejemplo, ideado para aligerar esta carga y que preveía el pago transitorio de prestaciones de desempleo para los que retornen a su país, no tuvo acogida. Según El País de Madrid, mientras en junio de 2008 las expectativas de solicitudes de retorno eran de 1,2 millones, en tres años y nueve meses después se han recibido solo 6 648, de las que se han aprobado 4 758. Uno de los motivos sería que las prestaciones de desempleo no compensan la pérdida de la posibilidad de ir a trabajar y cotizar a otro lugar y volver cuando la situación mejore.
La movilidad es lo que la gente desea y, en definitiva, el mercado requiere. Las personas desean estar allí donde se les necesita, sin perder, como hasta ahora, los derechos que les conceden las legislaciones nacionales. Los seguros compartidos no son más que una respuesta adecuada a esta demanda.
Hora GMT: 14/Septiembre/2009 - 05:08

14/Septiembre/2009 a las 14:47
Bien por los beneficios que aquellos acuerdos generarían en los millares de compatriotas que están fuera del país: trabajando y sosteniendo con ello la dolarización.
Pero, también los cientos o quizá miles de APORTANTES VOLUNTARIOS al IESS, merecemos la atención y C O N S I D E R A C I O N, por parte de quienes elaboran leyes y reglamentos. No es justo que cuando un ecuatoriano por cualquier circunstancia queda cesante en un trabajo en el cual aportó algunos años para las prestaciones del IESS, para no perderlos, tenga que "buscárelas" cada mes y seguir pagando unos aportes que solo le servirán para cuando necesite una cama de hospital para pasar sus últimos días. En la práctica, un aportante voluntario, es "la última rueda del coche", pero la primera, cuando de cubrir las aportaciones se trata. Con cada reajuste de salarios, un nuevo incremento en el monto de aportaciones. Sin pensar siquiera si al pobre afiliado lo que actualmente gana, le alcanza para sus sobrevivencia. Los voluntarios, solo estamos obligados a pagar y callar.
En lo personal, luego de 17 años de afiliación y aportes patronales no me quedó más remedio que continuar voluntariamente. Hoy llevo ya 28 años haciéndolo. Se vislumbra en el horizonte un nuevo incremento al salario de los trabajadores...pero sin duda alguna mi presupuesto ya no dá para incrementar el pago al IESS. ¿?
23/Agosto/2010 a las 12:03
cuando habra un solo convenio con italia,nosotros no tenemos nada pero igual tambien somos los que ayudamos al pais