La alta costura busca la perfección y la belleza. Ningún color está fuera
La Alta Costura otoño-invierno 2012-2013 renueva el armario con transparencias, drapeados, siluetas ceñidas y accesorios asimétricos como túnicas.
El romanticismo fue el denominador común de la pasarela en París, ayer. Las colecciones llegaron bañadas desde el siempre elegante negro hasta el eterno dorado pasando por el vistoso rojo, el inmaculado blanco o el clásico gris y la favorecedora paleta de tonos crema, chocolate y café.
Los anfitriones, Chanel, Karl Lagerfeld, Stéphane Rolland, Giorgio Armani Privé y Givenchy se esmeraron en servir a los ansiosos comensales lo mejor de su propuesta.
De ellas, Rolland, el diseñador francés cuyas creaciones se hicieron un hueco en la alfombra roja durante el pasado Festival de Cannes, motivó al público con sutiles diseños
Vestidos de texturas sedosas, atados al cuerpo de las modelos con cinturones anchos y finalizados con túnicas y capas en diferentes tamaños aparecieron uno tras otro en la pasarela.
No son las típicas piezas de alfombra roja, pero la clienta ideal de Rolland tampoco es la típica estrella de Hollywood. Se trata de piezas arriesgadas, teatrales pero modernas y simples al mismo tiempo.
Es el mundo de la alta costura. (PRN)






