El presidente Rafael Correa aprovechó la ceremonia de presentación del informe de labores de su primer año de gestión, para pedir formalmente a la Asamblea la amnistía y libertad para varias personas y explicar sus objetivos para este año.
Así, solicitó a Alberto Acosta, presidente de la Asamblea, la libertad para las personas detenidas en los sucesos que se dieron en Machachi (por la salida de una empresa de chatarra) y durante el paro de Dayuma (excepto las cuatro personas a las que se comprobó que tenían parafina en sus manos). También pidió que se analizara la amnistía para Luis Villacís, Wilma Salgado, Reinaldo Valarezo, Alejandra Cantos, todos ex gerentes de la AGD; Pedro Votruba, ex asesor de la AGD, y para el ex presidente Gustavo Noboa. Y el indulto para los cientos de hombres y mujeres conocidos como mulas.
En cuanto a los objetivos, sostuvo que reorganizará el Ejecutivo. Para ello continuará armando un nuevo organigrama con la creación de más ministerios regionales -por lo pronto ya existen el del Litoral y el de la Amazonía-. Además, reiteró que no está de acuerdo con las secretarías adscritas a la Presidencia.
También dijo que presentará un nuevo esquema de estructuración territorial, para garantizar un ágil manejo del Estado. No obstante, agregó que la Asamblea decidirá si acoge su propuesta. Por lo pronto plantea -y así constaba en el esquema que trabajó el Senplades y que se dio a conocer parcialmente en septiembre- crear siete regiones, que se constituirán en relación al territorio y la población. Quito y Guayaquil, en cambio, serán regiones en sí mismas, y una décima será la de los emigrantes.
La regionalización -según explicó- es una herramienta para lograr la desconcentración y la descentralización del país, sin que eso signifique recorte de recursos para los organismos seccionales. Por el contrario, implica una redistribución más equitativa de acuerdo a las regiones.
Y agregó que este esquema no afectará las divisiones políticas en provincias y cantones ni las naturales en Sierra, Costa, Amazonía y Galápagos.
Este proyecto, agregó, se llevará a cabo a pesar de que los grupos de poder intentarán boicotear la revolución ciudadana y dividir a su movimiento, Acuerdo País, entre quienes lo apoyan a él y los que están detrás de Acosta. Si se formara el club de fans sería el primer acostista, dijo.
En cuanto a la reforma democrática del Estado, resaltó la recuperación de la planificación y la formulación de un Plan Nacional de Desarrollo, a través de la Secretaría Nacional de Desarrollo (Senplades).
Se mostró confiado en que la nueva Constitución sea aprobada en el referendo.
También dijo que quiere continuar con su proyecto de crear una cuenta única del Estado, que tendría un saldo de unos $5 000 millones, si se juntan todos los recursos del sector público, y podría funcionar desde el año 2009.
Asimismo anunció cambios en el sistema de compras públicas, en busca de transparencia, eficiencia y de políticas de apoyo al sector nacional y pequeño productor.
En lo económico reconoció que tuvo problemas en el ámbito petrolero y pronosticó su recuperación en 2008, gracias a la inversión en 2007 de $400 millones en el sector, al apoyo de Venezuela en el campo técnico y al reingreso del Ecuador a la OPEP.
El gobernante también manifestó que espera para este año cuatro nuevos megaproyectos que permitan bajar el coste del kilovatio/hora.
Pese al crecimiento de la economía del 2,6%, por debajo de lo proyectado por el Banco Central, dijo que el año económico no fue malo y apuntó que la inflación está controlada.
Correa destacó como prueba del cambio de época la priorización del pago de la deuda social sobre la externa y dijo que espera que en 2010 el servicio de la deuda en el Presupuesto sea del 11%. Y reconoció que el sector externo comercial es el talón de Aquiles de la economía, pues el déficit comercial no petrolero bordea
Hora GMT: 16/Enero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
