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El poder de don Simón

Publicado el 03/Diciembre/2008 | 00:07

Por Segundo E. Moreno Yánez

El naturalista y científico francés Jean Baptiste Boussingault, quien acompañó a Bolívar durante su estadía en Colombia, cuenta en sus Memories que, poco después de su definitivo retorno del Perú, marcado ya por la enfermedad que le llevaría a la tumba, el Libertador salió de Ibagué para ir a Bogotá. Como despedida, los niños de la escuela alineados a lo largo de la calle lanzaban aclamaciones frenéticas de "Viva el Libertador", a las que el General saludaba sonriente. Añade Boussingault: "Entonces le dije a don Francisco, el maestro de escuela, quien hacía parte del cortejo: "¡Sus alumnos son cálidos patriotas!". "En absoluto; ¡no ha visto Ud. el hombre que está colocado detrás de ellos para soltarles unos cuantos fuetazos cuando no gritan con suficiente fuerza! El medio es infalible; y yo lo uso cada vez que hay que hacer la demostración; por ejemplo, cuando recibimos la visita de un alto obispo o de un gobernador". Sin negar que el nombre del Libertador "fue popular en los dos mundos", esta anécdota esclarece la mitificación del héroe por culpa de los historiadores. Gracias a su influjo se ha relegado la dimensión humana y se han ponderado los éxitos y el prestigio de un varón eminente en detrimento de otros protagonistas más cercanos a nuestra identidad. Admira, por ejemplo, que la Nación ecuatoriana otorgue el máximo honor a Bolívar y haya marginado a Eugenio Espejo y a quienes con su sangre lucharon por nuestra Independencia. ¿Dónde está un digno monumento en honor del Precursor y un mausoleo que honre a los mártires del 2 de Agosto de 1810?

Como explica Fernando Jurado Noboa en su obra pletórica de honestidad Los pendejos (Quito, 1996), la élite social de Quito fue ambivalente con el Libertador: algunos le demostraron gran estima, otros ni siquiera le permitieron conocer sus casas; el pueblo solo estaba para exclamar ¡viva el Libertador! Quizá por esta razón Bolívar permaneció poco tiempo y esporádicamente en Quito. De todos modos un hondo resentimiento contra los "quiteños" (ecuatorianos) expresó en su misiva dirigida a Santander (Lima, 8 de enero de 1824): "Los quiteños son los peores colombianos. Los venezolanos son unos santos en comparación de estos malvados. Los quiteños y los peruanos son la misma cosa: viciosos hasta la infamia y bajos hasta el extremo. Los blancos tienen el carácter de los indios y los indios son todos truchimanes, todos ladrones, todos embusteros, todos falsos, sin ningún principio de moral que los guíe". Por boca de un versificador, la venganza de los quiteños no se hizo esperar: su anónima pluma escribió: "Mudamos de condición / pero solo fue cambiando / del poder de don Fernando / al poder de don Simón".

smoreno@hoy.com.ec

Hora GMT: 03/Diciembre/2008 - 05:07

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Comentarios

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  1. 1 Eduardo Jiménez E. desde - Quito

    Ya se ve que como ahora, en ese entonces también existian envidias y rencor político. Hay que ser prácticos y ver el resultado: Bolivar apoyo nuestra libertad. Aun cuando hubiera sido buscando su propia gloria, quienes descendemos de ecuatorianos nacimos libres gracias a su apoyo.

  2. 1 Cesar Dominguez desde - Quito

    Lastimosamente la historia ha sido cambiada y la verdad ocultada. La verdadera historia de Bolivar y sus verdaderos objetivos fueron escritos por el propio Simon Bolivar en las famosas cartas secretas de Bolivar, donde da las instrucciones a sus seguidores de lo que se trata la lucha por la independencia de los pueblos sudamericanos de España. Había muchas inquietudes entre los criollos ya que muchos eran los administradores de estas tierras y los encargados de mandar las riquezas para España y como buenos descendientes de españoles se quedaban con parte de la utilidades con las que se daban la gran vida, y podían viajar a Europa y enviar a sus hijos a estudiar a Europa, Bolivar entre ellos, y decían si damos libertad a esta gente no vamos a quedar sin nada, A lo que Bolivar les calmo diciendo que no se preocupen que ellos seguirán administrando estas tierras como siempre solo que las ganancias ya no se enviaran a España, que toda la ganancia es para ellos que lo único que se va ha hacer es ha sacar a España del negocio, y preguntaron y la libertad del pueblo? y Bolivar les dijo nunca le daremos libertad al pueblo eso es solo un engaño para que pongan los muertos en las guerras que se vienen. Si alguien opina sobre esto, tienen mi atención. Así que Sr. Segundo Moreno, ahora cuéntese una de Condorcito. No vaya a salir con Abdón Calderón.

  3. 1 Segundo Germán Salazar Narváez desde - Quito

    Interesante...,Si la cultura fuese una forma de vida individual y colectiva, reconocida históricamente sin deformaciones, ¿se podría conocer las motivaciones humanas independientemente de los valores éticos?. No sé cuántos más o cuántos menos los vivió "Don Simón"... Existe "autor, sabio, historiador, Libertador, antropólogo, etc. etc. perfecto?. Más allá de la cultura y la historia sus aciertos y equivocaciones, sería mas apropiado tratar de comprender, sentir, intuir o imaginar, la motivación espiritual, intemporal del Libertador que solamente sería juzgada por "El, ELOHIM,".. autor de la creación, la historia y la vida, con derecho, porque apareció en la historia con el nombre de Jesús y nos enseñó humildad. No es juzgar vida y obras personales, arrogante e irrelevante? Seamos transparentes.

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