El Instituto Nacional de Desarrollo Agrario (INDA) otorgó la concesión a Botrosa el 23 de junio de 1998
La espesura de la verde vegetación esmeraldeña y la ingente riqueza que esconden los inmensos follajes son motivo de una disputa entre el Estado y la empresa Bosques Tropicales (Botrosa).
La empresa argumenta la legalidad de su posesión del predio El Pambilar, ubicado en la parroquia Malimpia, del cantón Quinindé. Este sitio de 3 123,20 ha fue adquirido el 24 de marzo de 1992 a los miembros de la precooperativa El Pambilar. "En base de un debido proceso, el Instituto Nacional de Desarrollo Agrario (INDA) nos entregó el título de propiedad mediante providencia del 23 de junio de 1998", señaló Hans Ehmig Dillon, abogado de Botrosa.
El Estado, a través del Tribunal Constitucional (hoy Corte Constitucional), tras una acción de amparo solicitada por Floresmilo Villalta, dirigente campesino de la zona, creó una comisión especial que, a través del juez segundo de lo Civil, dictó una providencia que deja sin efecto la concesión.
Floresmilo Villalta argumentó que esas tierras fueron declaradas Patrimonio Forestal del Estado (PFE) en 1988, 10 años antes de la concesión a Botrosa. Finalmente, el amparo fue rechazado y pese a que ya se dictó sentencia, el caso fue reabierto por Victoria Chang, jueza segunda de lo Civil de Pichincha. Ella, tras una serie de contradicciones, resolvió "dejar sin efecto la adjudicación realizada a favor de Botrosa".
La providencia contempla "la entrega del material del bien bajo prevenciones". Esta acción debía cumplirse el pasado 4 de marzo. Sin embargo, ante esta situación, Botrosa presentó un escrito en el que solicitó la revocatoria de las providencias en su contra, sin obtener todavía una respuesta.
Un grupo de moradores del sector, agrupados en la Asociación Agrícola y Ganadera Ecuador Libre, se ha abanderado de la tesis gubernamental y con una serie de movilizaciones y varios enfrentamientos con los trabajadores de Botrosa presionan para lograr la reversión.
La ONG Acción Ecológica, que trabaja junto a los colonos, ha realizado varias denuncias en las que se señala que la empresa habría explotado irracionalmente los bosques. Sin embargo, en un sobrevuelo realizado por HOY, se constató que El Pambilar está intacto, tal como lo demuestra el informe emitido por la Dirección Nacional Forestal.
Pese a que la declaración de PFE implica que esas tierras no deben ser trabajadas ni por empresas ni por colonos, los habitantes de la zona las exigen para sí.
"Los campesinos creen que cuando estas tierras pasen al Estado, ellos podrán invadirlas fácilmente", señaló Ángel Jácome, director del Programa Bosques para Siempre, parte de Botrosa.
Lo cierto es que las incongruencias jurídicas del caso están matizadas por las denuncias de tortura que han realizado algunos moradores de Las Golondrinas, donde Botrosa tiene su fábrica.
A ello, se suma la denuncia, que reposa en la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (Cedhu), sobre el asesinato del campesino José Aguilar y su esposa, el 25 de febrero pasado.
Empero, Hans Ehmig Dillon deslindó de toda responsabilidad a Botrosa. (SAM)
Madera genera 2 500 empleos en Esmeraldas
En medio de la verde estepa que rodea al recinto Las Golondrinas, cantón Quinindé, provincia de Esmeraldas, se levanta imponente la planta de producción de la empresa maderera Endesa Botrosa, que tiene más de 2 500 trabajadores en la provincia.Su trabajo consiste sobre todo en realizar tableros contrachapados, que se conocen comúnmente como tableros tríplex. Según Enrique Flores, nativo del lugar y supervisor de producción de la empresa, el trabajo comienza con una exhaustiva selección de los árboles que se van a utilizar para la elaboración de los tableros. El proceso es largo y complejo, por lo que se requiere de mucha experiencia.
"Yo empecé como trabajador de la empresa. Comencé como un obrero más y aquí hice toda una profesión", señaló Flores.
Ante un posible cierre de la empresa, debido a los inconvenientes que tiene con respecto al predio de El Pambilar, los trabajadores se muestran muy inquietos. "Imagínese, si yo salgo de aquí, ¿quién me va a dar trabajo? Yo no sé hacer otra cosa", dijo Pablo Díaz, trabajador de la compañía maderera desde hace más de ocho años.
Las voces de preocupación llegan a todos los sectores vinculados a Botrosa. Por ejemplo, las mujeres de la Asociación Cuatro de Marzo afirman que este trabajo es el único sustento con el que mantienen a sus familias. "Mi esposo falleció y yo me hice cargo de la mantención de mis siete hijos. Gracias a Botrosa tengo trabajo y tiempo para cuidar de ellos", comentó Rocío Imbaquingo, quien forma parte de este gremio desde su fundación, hace cuatro años.
La Asociación Cuatro de Marzo utiliza los residuos de la fábrica para realizar artesanías y cajas de chocolate de exportación. Cuenta con 200 miembros. (SAM)
La conservación es la meta a largo plazo
La complejidad que encarna el trabajo de las empresas madereras cuenta con varios detractores en el mundo. La compañía Endesa-Botrosa no está exenta de estas críticas, pese a los sistemas de reforestación que viene desarrollando.
"Somos la única empresa en el país que hace un manejo sustentable del bosque", dijo Jorge Garcés, gerente de producción de la empresa afincada entre Esmeraldas y Pichincha.
Botrosa trabaja en los bosques esmeraldeños desde hace más de 20 años. En ese tiempo ya han reforestado los terrenos utilizados e incluso han hecho la cosecha de algunos árboles de sus propias plantaciones.
"Claro que existe un impacto cuando se realiza la extracción de un árbol, pero este puede reducirse en la medida en que los avances tecnológicos nos ayudan", señaló Garcés, experto en la industria.
En un recorrido realizado por las plantaciones de la empresa, Diario HOY pudo constatar el manejo que realiza la empresa en cuanto a la reforestación.
En el gráfico adjunto se puede observar que, según los estudios de Botrosa, apenas el 2% de los bosques se emplea para la realización de contrachapados, mientras que el mayor porcentaje corresponde a la utilización de la madera, como leña y carbón.
"Este es nuestro trabajo. Si se acaban los bosques, se acaba nuestro medio de subsistencia. Nosotros somos los primeros en preocuparnos por la conservación de las áreas forestales en el país", dijo Manuel Durini, principal de la compañía.
Botrosa cuenta con aproximadamente 8 000 hectáreas de bosques. Para la producción de los tableros contrachapados se emplea el 70% de materia prima de los sembríos de la empresa y el 30% de las extracciones de bosque primario. (SAM)
Hora GMT: 22/Marzo/2010 - 05:15

23/Marzo/2010 a las 12:57
Llama la atención las contradicciones que se señala en este publi-reportaje sobre las bondades de la maderera botrosa, resulta dificil de comprender como pueden depender 2000 trabajadores del bosque del pambilar, si según botrosa este no ha sido explotado, es que acaso son 2000 guardabosques?
Tambien es preciso señalar que la desición de la reversión del pambilar al estado es una resolución del TRIBUNAL CONSTITUCIONAL, esto quiere decir que es de última instancia, por lo tanto ya no puede ser apelada ni cambiada, el papel de la jueza solamente es ejecutar la sentencia de la Corte Constitucional.
El Ministerio del Ambiente debe de realizar una inspección al terreno, no es suficiente con sobrevuelos, además debe de recoger con la mayor seriedad las denuncias que han realizado los campesinos y colonos del lugar, y realizar los dialogos que sean necesarios con los actores presentes para pacificar el lugar y garantizar la vida de los lugareños.
El estado debe de realizar una seria investigación de las dos muertes de los defensores de la naturaleza, estos crimenes no pueden quedar en la impunidad y los responsables deben de ser duramente castigados de acuerdo con la ley.