Lo que empezó como una "travesura" de colegio se convirtió con el paso de los años en el "oficio" que le sirve para la manutención de su esposa y sus tres hijos: la venta de droga
No vive con mayores opulencias, pero nunca le falta dinero para sus necesidades básicas de alimentación, vestido, atención en salud y el pago de una niñera que atiende a sus hijos de 5 años, 3 años y ocho meses. Eso comentan personas que han vivido de cerca con el joven padre de familia. Y es lo que se habla entre los vecinos, que murmuran incrédulos que alguien pueda vivir de esa forma tan solo con remesas.
La casa que ocupa es de sus abuelos fallecidos, en la que quedó solo después de que todos sus tÃos emigraran y luego de que dos de sus primos, que la cohabitaban, se casaran y se fueran a vivir en otros sitios de la ciudad.
Hace cuatro meses, terminó su carrera de Diseño Gráfico, que se costeó durante cuatro semestres con los ingresos del "menudeo de la droga". EspecÃficamente, del producto de la venta de pasta base de cocaÃna.
La actividad la inició cuando estaba en tercer año de la secundaria. Entre su grupo de amigos, entró la curiosidad de experimentar en el uso de drogas y él se ofreció para conseguirlas, pues uno de sus familiares trabajaba en una entidad afÃn al control del tráfico de estupefacientes.
"Aparentemente, esas primeras experiencias le abrieron algunas expectativas de ingresos en un momento crÃtico: vivÃa solo y era el único que decidÃa por su vida", aseguró uno de sus primeros clientes.
Añade que el "negocio" creció inicialmente entre sus compañeros y se extendió luego entre los diversos cÃrculos de amigos de aquellos. Gente de estratos medios y altos. Entonces, su edad (16 años) le servÃa como una especie de salvoconducto, aseguró. Nunca ha sido detenido. Pero, desde hace cuatro años, sus actividades entran en el campo penal.
No obstante, hoy, por su edad (22 años) y su actual situación familiar, el joven intentarÃa -con el oficio de diseñador- darle un giro a su vida.
Para Javier (nombre ficticio), comenta otro antiguo amigo, la llegada de sus dos primeros hijos ha incidido en la reorientación de su vida y en plantearse la salida definitiva de ese negocio ilÃcito.
La decisión de alejarse de esa vida la ve como una opción posible. Primero, no es un usuario de drogas, aunque el joven admite que hay dificultades que sortear en el camino.
El mayor obstáculo estarÃa en superar la estigmatización que ha sufrido en estos años. En el barrio, es un secreto a voces que se esconde en la vivienda del joven un sitio de distribución de droga. Esa fama en el sector donde vive se ha ganado por la presencia permanente de autos desconocidos y de lujo en muchos casos en las puertas de la casa.
NDLR: La historia referida se basa en versiones de amigos, vecinos y en diálogos directos con el personaje en los últimos años. Por razones de seguridad del entorno familiar y de los vecinos, se guarda estricta reserva de la fuente.







