Crisis económica
Miles de personas en Italia, Grecia y España protestaron contra las medidas de ajuste y ahorro anunciadas
ROMA Y ATENAS. Las principales Bolsas europeas cerraron la sesión de ayer con pérdidas, en un mercado desconfiado que teme el contagio de la crisis de la deuda a otros países de la Zona Euro, a pesar de las promesas de austeridad hechas por el primer ministro italiano, Mario Monti.
En su discurso ante el Senado, Monti puso en el tapete la reforma del sistema de jubilaciones y del mercado laboral, reclamadas por la Unión Europea (UE) y los mercados.
"El mercado del trabajo debe ser reformado para que sea más equitativo. Hay trabajadores muy tutelados y otros sin ningún amparo", alegó.
Y el sistema de jubilación en Italia "presenta amplias desigualdades y hay capas privilegiadas sin ninguna justificación", prosiguió.
El jefe del Gobierno recalcó que "el euro depende también de lo que haga Italia en las próximas semanas" y aseguró que actuaba por libre determinación, al referirse a los mecanismos exigidos por la UE para entregar apoyo monetario.
En tanto, en Grecia, el nuevo Gobierno de coalición continúa en la carrera para encontrar acreedores privados para garantizar el éxito de la operación de canje de deuda que le permita superar la crisis.
Los ajustes en Europa son aceptados por los políticos, pero en varios países, generan fuertes resistencias sociales. En varias ciudades italianas, manifestaciones de estudiantes denunciaron los recortes a la educación y pidieron "más para la gente y menos para los bancos".
Miles de estudiantes salieron a las calles de Roma, Milán y Turín, donde se registraron enfrentamientos con la Policía y varias detenciones.
En Atenas (Grecia), decenas de personas se movilizaron en contra de las medidas anunciadas por el nuevo Gobierno. Mientras, en Barcelona (España), un grupo de estudiantes lanzó huevos y pintura contra el edificio de la Bolsa de Valores. (EFE-AFP)
Los bonos de España y Francia se disparan por las nubes
La crisis en la Eurozona llevó a niveles récord los intereses de las emisiones de deuda de España y Francia. El Tesoro español tuvo que ofrecer un rendimiento del 6,97% para colocar unos $4 795 millones de bonos a 10 años, un récord desde la creación de la Eurozona, que amenaza la solvencia del país. Pero la vicepresidenta del Gobierno socialista español, Elena Salgado, aseguró que España no está en riesgo de rescate.
La desconfianza de los mercados provocó en los últimos días la caída de los Gobiernos de Grecia y de Italia, donde se formaron gabinetes dirigidos por tecnócratas.
Señal de la desconfianza de los inversores, la prima de riesgo, el diferencial entre lo que paga España por su deuda a 10 años y lo que paga Alemania, referencia de la Eurozona, alcanzó este jueves un nuevo récord: 499,60 puntos. Pero la presión no solo afecta a España. Francia tuvo que pagar tasas en alza por la emisión este jueves de deuda a medio plazo, y su prima de riesgo superó los 200 puntos básicos, un nuevo hito. (AFP)





