Interesante publicación efectuada recientemente por Libri Mundi, recomiendo su lectura; relata en forma amena y ordenada la biografía de José María Velasco Ibarra, cinco veces presidente de esta República. Es un verdadero libro de historia ecuatoriana que corresponde a los años de su dilatada vida política. Escrita por Robert Norris, quien llega al Ecuador en septiembre de 1961, como becario Fullbright, con apenas 22 años de edad; le toca vivir los últimos meses del cuarto velasquismo y el primer año del Gobierno de Arosemena Monroy. El joven norteamericano, se enamora del país, de sus gentes, de su geografía, de sus contradicciones, también de Marta Zapata Casares, con quien se casa un año después.
Desde entonces, Norris queda impresionado con la figura carismática de Velasco, y decide cambiar el tema de su tesis doctoral, que era Jorge Icaza como uno de los máximos representantes del costumbrismo en Latinoamérica. Cautivado por la fuerza de la personalidad de Velasco y su larga trayectoria e influencia política, no solo en el Ecuador, sino en toda Latinoamérica, decide cambiar el tema de su investigación y se dedica a escribir sobre este líder controvertido, venerado y amado por grandes multitudes, que lo llevaron al poder cinco veces, y que, a su vez, lo lloraban, cada vez que Velasco dejaba o caía del poder.
Norris logró ganarse la confianza, el afecto y la simpatía de Velasco, quien le proporcionó acceso a todo su archivo y documentación personal, le abrió las puertas de todas las instituciones públicas durante su quinta Presidencia, incluso colecciones privadas como las que guardaba celosamente su cuñado, don Jaime Acosta Soberón, gerente del Banco del Pichincha en esa época. De la lectura de la obra, se puede concluir que es un trabajo muy bien documentado, fiel a los hechos o fuentes citadas; ha sido escrita con cuidosa objetividad, cosa rara en los libros y relatos de nuestra historia. Seguramente, favorece el hecho que el autor es un ciudadano extranjero, ajeno a los intereses y simpatías políticas de esos años.
Tal era la confianza en Norris, que luego que fuera depuesto por Rodríguez Lara en febrero de 1972, Velasco le pide reiteradamente al joven historiador, que se traslade a Buenos Aires dado que "hay ciertos hechos, ciertos acontecimientos que solo yo podría aclarar y precisar ante usted". Lamentablemente, la obra solo abarca la vida de don José María, desde su niñez hasta el fin del cuarto período. Un ataque de asma en Bogotá, en 1993, termina con la vida de Norris prematuramente a los 54 años de edad, sin tener oportunidad de completar su obra y escribir sobre el quinto período.
Velasco Ibarra definitivamente es el Gran Ausente de la vida política nacional. Nadie después de él fue capaz de reemplazarlo hasta nuestros días. Ni Ponce, ni Guevara, ni Bucaram, tampoco Febres Cordero, fueron capaces de encarnar los anhelos y la confianza que el pueblo humilde tenía en este gran líder, que, aunque fracasó en algunos de sus períodos, nunca defraudó, nunca engañó, jamás robó. Cuánta falta nos hace hoy en el Ecuador actual, en el que hemos perdido todos los valores, especialmente los políticos en el ejercicio de la función pública. Cuando asumió todos los poderes, nunca lo hizo para responder a intereses en Panamá o ninguna otra capital.
Hora GMT: 27/Enero/2005 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Luis Villacrés Smith













