Todo indica que las cosas van por ahí: el gobierno de Rafael Correa busca dejar sin piso los cuestionamientos de la Iglesia Católica al proyecto de Constitución.
El presidente Correa y su equipo político tienen un objetivo: restar validez a la postura de la Conferencia Espiscopal Ecuatoriana (CEE), que objeta varios puntos de la propuesta constitucional.
Este Diario confirmó que la decisión se tomó la noche del martes 29 de julio, en Carondelet, tras una reunión urgente del Buró Político de Acuerdo País.
El presidente Correa reveló previamente que el propósito de esa cita de trabajo fue analizar la posición de la Iglesia, expresada el lunes 28 de julio. Ese día, monseñor Antonio Arregui puntualizó los desacuerdos de la CEE respecto del proyecto de Constitución redactado por la Asamblea.
Específicamente en temas como el derecho a la vida, la familia, la libertad de iglesia, de conciencia y de religiosidad. A pesar de esos desacuerdos, la cúpula de la Iglesia dejó en claro que no realizará una campaña que impulse el no en el referéndum.
Una de las conclusiones del oficialismo es que la posición de la CEE alienta al voto por el nulo que, a la larga, restará en las urnas adhesiones al proyecto constitucional redactado en Montecristi.
En ese punto, Augusto Barrera, coordinador entre el Ejecutivo y la Asamblea Constituyente, va más allá. En sus cálculos, lo ideal es que la propuesta de Constitución sea aprobada con un apoyo del 65%, que el no bordee el 30% y que entre nulos y blancos se reparta el porcentaje restante.
En otras palabras, que nulos y blancos logren los mismos resultados que en la consulta popular de abril del 2007, que dio paso a la Asamblea Constituyente. En esa ocasión, la suma de nulos y blancos llegó al 5,85%, sin ser un porcentaje importante de votos que pudo endosarse al no.
Sin embargo, su preocupación reside en la posibilidad de que la posición de la Iglesia engrose el porcentaje de electores que optarán por anular su voto y reduzcan el respaldo al sí.
Para Barrera, un escenario poco deseable es que el proyecto de Constitución sea aprobado con menos del 60% y que el conjunto de nulos, blancos y por el no supere la barrera del 40%.
Por ello, la estrategia de Acuerdo País apunta a desbaratar los argumentos de la Iglesia. Su esperanza es que el no llegue hasta el 30% y los votos nulos y blancos se mantengan en 5%, como en la consulta popular del 2007.
Desde esa panorama, el Gobierno está dispuesto a jugar todas sus cartas para que la postura de la Iglesia no afecte al proyecto constitucional. Por eso, en primera instancia "agradeció" a la CEE por su decisión de no intervenir en el proceso electoral.
En efecto, antes de la reunión del politburó, el Presidente "agradeció" a la Iglesia por abstenerse de pedir a los fieles que se opongan al borrador de Carta Política.
A partir del miércoles 30, después de la reunión con la cúpula de su movimiento, Correa también optó por atacar y cuestionar a la cúpula de la Iglesia.
Desde ese día, en los actos en que participa, el Presidente critica a la cabeza de la CCE, por cuestionar su proyecto de Constitución. La Iglesia señala que ese texto no reconoce "claramente el derecho a la vida desde la concepción", como fue su solicitud.
Correa también busca poner sombras de dudas sobre la dirigencia eclesiástica, al vincularla con sectores políticos opositores. El punto más ácido de sus ataques se registró el sábado en Quevedo, en Los Ríos. En su programa de radio y de TV señaló que hay "sotanas" en contra del proyecto constitucional.
"Cómo hubiera querido escuchar a algunas sotanas denunciando que la Constitución de 19 98 era inmoral".
Además, el presidente Correa ha optado por leer las normas en mención. Por ejemplo, el artículo 45 del proyecto, que dice que "el Estado reconocerá y
garantizará la vida, incluido el cuidado y la protección desde la concepción". Sin embargo, la Iglesia Católica afirma que ese texto habla de un niño ya formado, pero no protege a la vida desde la concepción.
"No están llamados a hacer política electoral, sino a seguir el evangelio de Cristo".30 de julio, en Orellana
"La Iglesia somos todos (...) habrá una cúpula, pero todos somos Iglesia".31 de julio, en Quito
"Qué pena que la cúpula de la Iglesia Católica esté promoviendo el no".1 de agosto, en Los Ríos
"Con mucho dolor hemos visto cómo la Iglesia Católica está con el no". 2 de agosto/cadena radial
"La Iglesia se mete en cosas políticas como decir que la Constitución es estatista". 2 de agosto/ cadena radial
Hora GMT: 04/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario El Comercio Ciudad Quito
