La recomposición en México y Colombia son dos caras de la misma moneda
Fernando Carrión Mena
fcarrion@hoy.com.ec
El cartel de Sinaloa no es un cartel ni tampoco de Sinaloa. Muchos eventos han acontecido en muy poco tiempo para que esto ocurra. Sin embargo, dos son los elementos centrales: primero, cambia la lógica de la arquitectura de la gestión: se parece más a los gigantes globales -tipo General Motors o Nike- que a un cartel, aunque es mucho más flexible gracias a su condición de holding que articula países y empresas de distinto tipo y precedencia bajo la forma de franquicia o de tercerización. Por eso, el cambio de su denominación (¿marca?) "a federación", lo cual, en estricto rigor, significa suma de asociaciones y esta la unión de asociados.
Segundo, cambia su organización hacia una dinámica del tipo red de redes, que va más allá de lo territorial, tanto, que logra superar su anclaje original en el estado de Sinaloa (al que posteriormente se suman otros estados mexicanos), cuando la dinámica productiva e institucional le lleva a inscribirse en la región más dinámica de la economía mundial: la cuenca del Asía-Pacífico. Por eso hoy se lo conoce también como el "cartel del Pacífico", que se inicia cuando el Plan Colombia articula las zonas andinas de producción de coca con las rutas hacia los lugares de mayor demanda. Esta alianza impulsa exponencialmente la "federación" gracias al control de los corredores multidestinos de productos como: drogas, precursores, armas, personas y contrabando, entre otros. Y, posteriormente, porque esta base económica y orgánica, impulsa su proceso de globalización que integra más del 25% de los países miembros de Naciones Unidas.
Esta doble determinación articulada, una organización tipo federación y una inscripción en la cuenca del Asia-Pacifico le permiten convertirse en uno de los grupos económicos más ricos y grandes del mundo; tanto, que la Revista Forbes catalogó a su capo mayor, el "Chapo" Guzmán, como uno de los hombres más acaudalados del planeta. Hoy, esta "federación global", según The Economist, administra más de 4 mil empresas en más de 50 países ubicados en cuatro continentes, destacándose países como los Estados Unidos, el Canadá (Norte América), España, Italia, Alemania, Rusia (Europa), la China, el Japón y cinco países más del Asia, varios del África y en prácticamente todos los de América Latina, el Ecuador incluido.
Este proceso expansivo se sustenta en la reconstitución de los carteles, mediante alianzas o conquistas, que conducen a la concentración oligopólicas, grandes, complejos y diversificados a escala mundial. Así por ejemplo, los Beltrán Leyva, denominados los "Tres Caballeros" -socios de Los Zetas y de los del Golfo"- son dados de baja antes de empezar a ser sometidos a la Federación. Cosa similar ocurre, aunque en el contexto colombiano cuando los Calle Serna -los Tres Comba- de los Rastrojos se entregan a la justicia y dejan a la Bacrim en una condición de debilidad para ser absorvidos por los Urabeños, que buscan el vínculo con la cuenca del Pacífico para articularse a la Federación y por esta vía, entrar en los grandes mercados mundiales. La recomposición en México y Colombia son dos caras de la misma moneda y la ampliación de la presencia de estos grupos en el Ecuador -bajo múltiples formas- es una extensión de este proceso No es solo el hecho de que estamos entre dos de los países productores de coca más grandes del mundo, también tienen que ver la penetración de esta red ilegal de escala global.
Autor: Fernando Carrión - fcarrion@hoy.com.ec Ciudad Quito






