Entrelazados con postulados económicos suelen esconderse intereses que pocas veces se animarían a expresarse abiertamente. La economía es un campo de conocimiento que utiliza dos tipos de relaciones de muy diferente naturaleza: relaciones técnicas que constituyen la estructura dura de la economía y relaciones entre actores sociales con impacto económico.
Tanto la economía a secas como la economía política tratan de procesos reales en los que interactúan factores políticos, sociológicos, ambientales, tecnológicos, psicológicos, filosóficos. En ese contexto, ejemplos de relaciones técnicas son las que existen entre consumo, ahorro e inversión; entre exportaciones, importaciones y el saldo de la balanza comercial... En cambio, ejemplos de economía política son las relaciones que sustentan una determinada distribución del ingreso, la puja de precios y salarios, la asignación del crédito institucional y de los subsidios, etc.
Las relaciones técnicas de la economía no pueden ser violentadas. Eso sí, se pueden ajustar las partidas de ingresos y de gastos, lo que implica cambiar las relaciones económicas entre actores sociales: por ejemplo, para reducir un deficit se puede incrementar la carga tributaria pero habrá que ver cómo se la reparte entre sectores, y/o se puede ajustar el gasto público pero habrá que ver quiénes son afectados y quiénes son los favorecidos.
Cuando no se puede o no se quiere llamar a las cosas por su verdadero nombre, un lenguaje económico oscurantista posibilita engañar al soberano. La economía les facilita un sutil mecanismo para lograrlo: una estructura tributaria regresiva. www.opinionsur.org.ar
Hora GMT: 20/Junio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Roberto Sansón Mizrahi/Opinión Sur, 2008
