Análisis
Eduardo Cadena Dongilio
Centro de Estudios y Análisis
El Ecuador es un país potencialmente muy rico que, junto a su patrimonio en recursos naturales como petróleo, minería, recursos hídricos, diversidad y la generosidad y capacidad para el trabajo de su gente, debería gozar de una situación económica ostensiblemente mejor de la que tiene.
Sin embargo, la realidad económica de las familias ecuatorianas es muy diferente a lo que la lógica dictaría, manteniendo en la actualidad profundos niveles de pobreza, muy altos niveles de desempleo y de subempleo y una migración constante de su población hacia otros países.
La fórmula estatal de un continuo incremento de su gasto para generar crecimiento no termina por cerrar un círculo económico virtuoso y nos expone cada vez más a una concentración de riqueza en los grupos adscritos al Gobierno, a un creciente déficit y a un endeudamiento agresivo altamente peligroso en el futuro.
La explicación de la falta de dinámica económica, la escasa generación de inversión y trabajo, está dada, según el Banco Mundial, en que el Ecuador es el segundo peor país de Latinoamérica para hacer negocios. El peor es Venezuela. En su publicación Doing Business 2010, el país ocupa el puesto 138 del ranking mundial de 183 países con facilidad para atraer inversión y realizar negocios. Países como Colombia y Chile ocupan los puestos 37 y 49, respectivamente.
Nuestro país ocupa el puesto 163 del ranking en facilidades para abrir un negocio, tiene una alta complejidad en la contratación laboral, no respeta los derechos de propiedad, mantiene una fuerte restricción crediticia, no presenta seguridad jurídica ni transparencia en su información, tiene una fuerte carga y desinformación tributaria. Además, el país mantiene un muy bajo grado de facilidad comercial externa e incapacidad de lograr acuerdos comerciales y un amplio récord de incumplimiento sistemático de contratos estatales.
Las soluciones no son técnicamente complejas pero sí dependen de una fuerte decisión y una política de Estado que privilegie el desarrollo a mediano y largo plazos frente al clientelismo, los falsos nacionalismos o efímeras vanidades de poder.
Hora GMT: 28/Julio/2010 - 05:18
