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El delito de ser político

Publicado el 14/Noviembre/2008 | 00:07

Por Marco Lara Guzmán

Pocas cosas están tan arraigadas en la conciencia social, o sea en la mentalidad de las gentes, como creer y afirmar que ser político es asunto condenable, vergonzoso desde varios puntos de vista. Las razones, bien vistas, son absolutamente deleznables, porque parten de absurdos procesos inductivos, resultantes de una triste ociosidad intelectual y de la manía facilista de nuestros tiempos que hace que las gentes repitan, sin reflexión alguna, cuanta tontería se pone de moda.

Sin embargo, ser político, participar en los procesos políticos es, tal vez, una de las cosas más altas y altruistas que puede tener el ser humano. El objetivo de la política tiene el más amplio universo posible.

De entrada y esencialmente hablando el político tiene como preocupación la comunidad en pleno, el Estado integralmente considerado, no la parcela tal o cual. Aunque se escandalicen, las entidades benéficas a favor de los sordos o los cancerosos, o en pro de los niños o de los viejos abandonados, tienen derecho a ser aplaudidas y reconocidas, pero no tienen faena más importante que la del político, cuya área, aún cuantitativamente considerada, es, por simple razonamiento, mucho más amplia que las parceladas. Las tareas del político, por lo mismo que universales, son mucho más complejas que las otras, exigen mayor preparación intelectual y total limpieza de alma y corazón y, desde luego, excelente vista para adelantarse al futuro, prever los pasos venideros y analizar los pasados.

Todo lo dicho podrá parecer poesía o disparate para quienes no pueden tener pensamiento abstracto y caen rápidamente en los ejemplos. Por supuesto que para oponerse a lo dicho hay miles de casos en nuestra historia nacional y en la del mundo, pero los ejemplos, por muy numerosos que sean, no hacen sino demostrar la verdad de lo arriba aseverado y que lo que se necesita es que la práctica responda a la teoría. Nadie discute el valor de los 10 mandamientos del Sinaí ¿pero quién no los ha quebrantado?

Ser político significa haber tomado, en algún momento de la vida, una opción y definición de pensar, ser y vivir. Adoptar una filosofía política y el repertorio de ideas, usos y caminos que eso significa, representa una actitud inmensamente superior, digo yo, que la del amorfo ciudadano cuya existencia no está presidida por elementos directrices claros, sino que juzga bueno, con su indiscutible derecho, vivir la comodidad de hablar y hacer lo que conviene a sus intereses, con la posibilidad ilimitada de ocultarse tras pesarosos silencios y para bailotear al son de pasajeras músicas que ayudan, por ejemplo, a disfrutar de altos cargos y hasta de pequeñas migajas.

Siendo todo esto irrebatible, quisiera añadir solamente que, en medio de la parodia "revolucionaria" que soportamos, hasta la Constitución que tenemos adolece del mismo defecto de condenar la política, porque prohibe, hipocritonamente, que los afiliados a los partidos puedan ejercer ciertos cargos y funciones, alegando que hay necesidad de despolitizar, por ejemplo las tareas judiciales y electorales. Pero detrás del disfraz ¿no es cierto que ya dependen o dependerán del Ejecutivo?

mvlaraguzman@hoy.com.ec

Hora GMT: 14/Noviembre/2008 - 05:07

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Comentarios

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  1. 1 Aquiles Castro desde - Múnich

    Supongo Sr. Lara que seré calificado por Ud. como alguien "incapaz de tener pensamiento abstracto" si le digo que más bien su apología del político entra dentro "de la poesía o del disparate" (Es que para Ud. están al mismo nivel?!)
    Cómo se le ocurre decir que "ser político es tal vez una de las cosas más altruistas y altas que puede tener el ser humano"? Con las exepciones que existen, por el "altruísmo" y "altura" de gente como: Febres Cordero, Lucio Gutiérrez, Hurtado, Borja, Mahuad, Alarcón, Bucaram, sus seguidores, más Correa, y los que tenemos ahora, el país anda como está. Por seres altruístas y elevados (con las exepciones que existen) como Hitler, Bush, Aznar, Menem, Haider, Videla, Berlusconi, Pinochet, Stalin, Milosevich, Chávez, Salinas de Gortari, los dirigentes chinos, los norcoreanos, los militares de Myanmar, la mayoría de los gobernantes de Àfrica, y de América Latina, con los esbirros de sus gobiernos, el planeta se proxima al abismo. Lo único que les interesa a estos sátrapas es el poder, y ya asentados, desde allí, imponer sus arbitrarios criterios, y saquear y explotar a las masas de ingenuos que siguen confiando en ellos.
    Si no tiene temas sobre los que comentar, y si lo superficial es lo suyo, escriba por lo menos sobre las candidatas a Reina de Quito, pero no defienda lo indefendible, ni argumente lo inargumentable para elogiar a una casta que destila podredumbre, enganio, hipocresía, tragedia y sangre.

    Aquiles Castro

    Múnich

  2. 1 Eduardo Jiménez E. desde - Quito

    Bien dice Marco Lara que político es quien en algun momento define su linea de pensamiento y la defiende en función de lograr el beneficio de la comunidad. Eso es exactamente de lo que carecia la partidocracia, salvo contadisimas excepciones, y de lo que carece la revolución ciudadana. Los de antaño vieron por sus intereses embozadamente, bajo la mesa, con el amarre, los de ahora descaradamente, sin recato ni vergüenza. Cuando Ecuador tenga políticos de verdad nuestra sociedad empezará a cambiar porque sera el inicio de una organización real y duradera.

  3. 1 Abrahán Cueva E desde - Guayaquil

    Estimado señor.
    Creo firmemente que incursionar en política no es un delito, si la actitud del personaje es ponerse al servicio de la comunidad. Creo que esto también está muy claro entre los ecuatorianos.
    El problema de fondo es que la mayoría de los que incursionam en política en el Ecuador, lo hacen por las más variadas razones, menos para servir al país y el resultado, lo tenemos a la vista, un país empobrecido, dividido, desempleado.

    Por lo tanto la crítica y la molestía de los ecuatorianos, no obedece como usted dice a una triste ociocidad intelectual, sino más bien a que como vivimos en el país y palpamos cada día los positivo y lo negativo, no damos cuenta a diario que los políticos que tenemos en el país, son seres, despreciables, expertos en demagogia, personajes oscuros y sin talento, que por obra y milagros de una masa ignorante se han enquistado en espacios de poder y desde allí han dado rienda suelta a varios excesos. Abuso de poder, nepotismo, peculado, actos de corrupción, etc.
    Algunos estimado señor, y estará de acuerdo conmigo, no se han llevado al país en peso, por que no han podido.

    Por todo esto, no estoy de acuerdo con su concepto de política, por que en el país, los políticos nos han dado muestras hasta la saciedad de enriquecimiento ilicito, hechos de corrupción, abuso de poder.etc. Menos de preocupación po la comunidad en pleno.

    El día en que encontremos a un político preocupado por la comunidad y a su servicio, variaremos nuestro criterio, mientras tanto, mantendremos nuestra afirmación de que tal como hacen política en Ecuador los políticos, si es un hecho condenable y algunas de sus figuras hasta están tipificadas en el Código Penal, digase, mala utilización de fondos públicos, enriquecimiento ilicito, hechos de corrupción. Etc.

    Atentamente.

    Abrahán Cueva Encalada

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