El museo Pompidou de ParÃs reúne por primera vez toda la extensa obra del genio español
Dalà y sus grandes bigotes enroscados en una especie de huevo, que simboliza la vida intrauterina, en la entrada; los relojes blandos de La persistencia de la memoria y otros grandes lienzos en los lados y más lejos, la famosa instalación " Mae West: la exposición" en el parisino Centro Pompidou declina todo el universo de este artista.
El arquitecto, diseñador y pintor español Óscar Tusquets, amigo del artista catalán y miembro de la Fundación Gala-Salvador Dalà -uno de los tres depositarios del legado DalÃ, ha diseñado una puesta en escena laberÃntica, pero que permite que resalte el contenido excepcional de la muestra, que estará abierta hasta el 23 de marzo. La retrospectiva, que viajará luego al museo madrileño Reina SofÃa, cuenta con las piezas esenciales para tratar de entender la visión del mundo de DalÃ, maestro de lo que llamó el placer aristocrático de desagradar.
Metamorfosis de Narciso (1937), de la Tate Modern de Londres, y El Gran Masturbador, de 1929, que se conserva en el Reina SofÃa, han hecho el viaje al Pompidou, que le dedicó hace 33 años una retrospectiva a Dalà que fue vista por 840 mil personas en los cuatro meses que permaneció abierta, un récord que no ha sido superado. No podÃa faltar la violencia canÃbal reflejada en el lienzo de 1936 Construcción blanda con judÃas hervidas (Premonición de la Guerra Civil). El cuadro que anticipa la crueldad de la inminente Guerra Civil en su paÃs ha sido prestado excepcionalmente por el Museo de Arte de Filadelfia. El director del Museo de Arte Moderno del Centro Pompidou, Alfred Pacquement, y uno de los comisarios, Thierry Dufrêne, subrayaron que la escenografÃa de esta ambiciosa exposición, titulada solamente "DalÃ", se inspira en un deseo del propio artista. En 1979, para la exposición que le dedicó el Pompidou, Dalà habÃa pedido que se construyuera un ambiente daliniano. El artista nacido en Figueras en 1904 anhelaba que el público pudiera abrazar toda la exhibición al entrar, de una sola mirada.
El espacio está diseñado en siete secciones temáticas y cronológicas. A la salida, hay una sala que aspira a ilustrar el cerebro de este personaje. Ahà se cierra con su texto: "A los siete años querÃa ser Napoléon. Pero mi ambición ha crecido desde entonces". (AFP)
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