El operativo estará a cargo del CNE y la Policía Nacional
El Consejo Nacional Electoral (CNE) inicia el control de publicidad política móvil esta semana. En ese concepto están incluidos las unidades de transporte público del Distrito.
"La publicidad en las unidades pasa por el control municipal, pero en campaña electoral, esa responsabilidad es del CNE", explicó la Empresa Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas.
Cada publicidad en bus que promocione a un candidato deberá contar con el sello del CNE. Según Ramiro Arroyo, director de Promoción Electoral, "la falta del sello no es una prueba de ilegalidad, pero da margen a sospechar que algún procedimiento no se cumplió", explica.
Por ello, el CNE incluirá a las unidades de transporte en los operativos de control.
"Si se evidencia la inexistencia del sello, se exigirá a los propietarios de los vehículos los justificativos del caso con un plazo de 48 horas. Al no cumplirse, se sancionará de manera progresiva, desde retirar la publicidad o no pagar la factura", detalla.
En Quito hay 49 líneas de transporte público y 2 782 buses (incluido el Trolebús). "El contrato se realiza directamente con los propietarios de cada vehículo y, en ciertos casos, con los gerentes de cada cooperativa", indica Briceida Pinto, gerente de Andromaka, una de las agencias calificadas por el ente de control para la publicidad en buses de servicio público.
Uno de ellos, de la cooperativa Alborada, lleva una publicidad del candidato a la Alcaldía Francisco Lamiña. La propaganda no tiene sello. "La cooperativa cobra $20 al candidato y $7 al dueño del bus" dice el conductor, que prefiere no identificarse.
Además de Andromaka, están calificadas para este tipo de propaganda móvil las agencias Kaló, Urbano, Promóvil, Publijema, Reingber y Moviart.
"Esta estrategia es de alto impacto y de baja inversión en comparación con otros medios como televisión, radio y prensa", sostiene Pinto. Su empresa colocó publicidad en alrededor de 200 buses.
"Debido a que el tiempo de promoción electoral es corto, los costos son mayores", indica. En este caso, por los avisos publicitarios que Andromaka coloca en la parte posterior y lateral izquierda de cada bus, cobra $495.
No obstante, Manuel Pinguil, dueño de un bus de la cooperativa Los Chillos asegura que desconoce cuándo pegaron la publicidad, puesto que el trato se lo hizo con la cooperativa.
Su preocupación se limita al estado de la unidad una vez que la campaña termine. "Espero que no salga la pintura de la unidad el rato de despegar la propaganda", dice.
"De acuerdo al tamaño, el costo varía entre $200 y $300 por hasta 45 días de exposición. Repartimos la publicidad de cada candidato en un número equitativo de buses", concluye Pinto. (ASM)





