Por Francisco Rosales Ramos
La humanidad se ha acostumbrado a mirar impasible los permanentes enfrentamientos bélicos en la Franja de Gaza. Es el teatro de operaciones del conflicto cultural Oriente-Occidente. La civilización liberal y democrática, frente a los estados teocráticos autoritarios. La minifalda contra la burka, si se quiere trivializar.
El problema se radicaliza en 1947, cuando las Naciones Unidas decidieron partir a Palestina en dos Estados: uno judío y otro árabe.
En mayo de 1948, el Estado de Israel proclamó su independencia, se enfrentó con sus vecinos árabes, que no aceptaron la decisión de la Organización de las Naciones Unidas y luego de varios triunfos militares se consolidó en unos territorios mayores que los fijados por la decisión de Naciones Unidas. Vive en conflicto permanente con los grupos que gobiernan Palestina, pese a los tratados de paz celebrados con Egipto y Jordania. Israel es una democracia parlamentaria bien calificada en desarrollo humano, libertad de expresión y competitividad económica.
Palestina es la Tierra Santa de cristianos, judíos y musulmanes. Su nombre fue dado por los romanos a la antigua Canaán o Reino de Israel. Era parte de la provincia de Siria- Palestina del Imperio Romano. Desde los Acuerdos de Oslo de 1994, la Autoridad Nacional Palestina gobierna partes de Cisjordania y la Franja de Gaza. Actualmente, el grupo Al Fatah controla Cisjordania y Hamás la Franja de Gaza. Hamás es una organización nacionalista islamista Sunní. Tiene por objetivo el establecimiento de un Estado islámico en la región histórica de Palestina, que comprende Israel, Cisjordania y la Franja de Gaza. Ha sido declarada organización terrorista por Japón, la Unión Europea, Canadá, los Estados Unidos, Australia y el propio Israel. No reconoce la decisión de Naciones Unidas que creó el Estado de Israel y sostiene que los diálogos entre árabes e israelíes son "una pérdida de tiempo". Depende fundamentalmente de la ayuda de Irán y los aportes de grupos árabes radicales. La República Islámica de Irán, donde gobiernan los chiitas, está dirigida por el Líder Supremo, Alí Jamenei, que preside el Consejo de Guardianes, designado en su mayor parte por él mismo. Da el visto bueno a los candidatos a la Presidencia, ratifica la legislación aprobada por el Parlamento y vela por el cumplimiento de los fines del Estado teocrático. Irán propugna la desaparición de Israel.
Israel lucha por su supervivencia, pero ha irrespetado reiteradamente las resoluciones de Naciones Unidas. Los enfrentamientos de estos días son expresiones de la llamada "guerra de civilizaciones", que incluye el ataque a las Torres Gemelas y el Pentágono, las mentiras de Bush sobre las armas de destrucción masiva de Iraq, y las desgarradoras imágenes de los bombardeos de la aviación israelita sobre escuelas y hospitales de Gaza.
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Hora GMT: 12/Enero/2009 - 05:08
