Los empresarios esperan que más allá de la Constitución, se haga un análisis para determinar oportunidades comerciales con otros países
La Nueva Constitución, aprobada vía referendo el pasado 28 de septiembre, trata al tema de comercio exterior de una manera general y se le dedica muy poco espacio; así lo afirmó uno de los actores del sector: Álvaro Maldonado, director ejecutivo de la Asociación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor).
Y, aunque Javier Diaz, presidente ejecutivo de la Asociación de Industrias Textiles del Ecuador (Aite) considera que no es necesario que en una Constitución se defina ampliamente los conceptos que regirán al comercio exterior de un país, indicó que es suficiente con el hecho de que en el nuevo proyecto se disponga que el Estado participará de acuerdos internacionales. "Esto marca un horizonte de hacia donde irá el Ecuador en el futuro", indicó.
El tema de comercio se topa en el artículo 336, de la sección quinta, capítulo sexto del régimen de desarrollo que es parte de la Carta Magna. El texto señala que "el Estado impulsará y velará por el comercio justo como medio de acceso a bienes y servicios de calidad, que minimice las distorsiones de la intermediación y promueva la sustentabilidad...".
Para Maldonado, esta disposición es positiva; sin embargo, estas prácticas que las define como de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), "ya se están implementando en las compañías, por lo que no son un nuevo reto para los exportadores", dijo.
Esto, porque en mercados como el de los Estados Unidos o Europa, las políticas de RSE son requisitos a la hora de abrir las fronteras a productos externos.
En el capítulo tercero denominado Integración Latinoamericana, en el apartado sobre relaciones internacionales del texto constitucional también se hace referencia al comercio exterior.
El artículo 423 precisa "La integración, en especial con los países de Latinoamérica y el Caribe será un objetivo estratégico del Estado... el Estado se comprometerá a impulsar el comercio regional, con énfasis en bienes de alto valor agregado".
Respecto a este tema, Bernardo Traversari, director ejecutivo de la Cámara de Comercio Ecuatoriano- Americana indicó que la integración con mercados de la región es positiva; no obstante -a su juicio-, es necesario definir si existe complementariedad entre la oferta exportable ecuatoriana y las necesidades del país al que se destinan los productos nacionales, con el fin de definir oportunidades comerciales e incrementar el volumen de las exportaciones.
Para Blasco Peñaherrera, presidente de la Cámara de Comercio de Quito (CCQ), "la integración latinoamericana fracasó durante los últimos 50 años porque simplemente las economías en lugar de ser complementarias son competitivas", dijo. El directivo agregó además que existe un déficit comercial con la gran mayoría de países, excepto con Perú y Colombia. (DB)
Resolución de conflictos en duda
Para Bernardo Traversari, director ejecutivo de la CCEA, en la Constitución se dicta normativas sobre los procesos que se seguirían para dirimir disputas contractuales entre inversionistas extranjeros se resolverán en un foro arbitral regional.
Según el directivo, la disposición puede resultar a la larga un obstáculo para el flujo de inversiones que vienen hacia el Ecuador. Sin embargo, agregó que esta es solo una posibilidad y que no necesariamente puede ocurrir así, por lo que dijo que es necesario conocer cuál será la política comercial del Gobierno. (DB)
Hora GMT: 08/Octubre/2008 - 05:08
