
El circuito turístico del noroccidente del Carchi se convierte en una económica alternativa de turismo de aventura, ecología y gastronomía. La ruta se inicia en Tulcán, a 3 000 msnm, en donde se siente una diversidad de climas que va desde frío de páramo hasta clima subtropical.
A 20 km se asienta la parroquia fronteriza de Tufiño. Ahí, el quesillo con miel, la gallina criolla, la trucha o los choclos con queso son su atractivo gastronómico.
Luego, a 38 km de la capital está el cerro Chiles (4 768 msnm), custodiado por frailejones, con su exótica flora y fauna. Brotan de sus profundidades vertientes de aguas medicinales con temperaturas de hasta 50º.
Los andinistas pueden escalar sus faldas, para luego refrescarse en el Complejo Hidrotermal Aguas Hediondas, parada obligada de los excursionistas. Cuenta con piscinas, senderos ecológicos y restaurante.
A pocos kilómetros, (3 850 msnm), el intenso olor a azufre anuncia a los visitantes que se encuentran en las Lagunas Verdes, distinguidas por sus tres espejos de agua verdosa y rodeadas de misteriosas cuevas naturales y murallas de roca.
El páramo del Azuay es uno de los sectores más fríos, desde donde se puede avistar al cóndor. Allí comienza el descenso para acceder a las comunidades El Laurel, Puente Palo, Arenal y Bellavista. En Chilma Bajo se han descubierto vestigios arqueológicos.
Los petroglifos (representaciones gráficas en piedra de los antepasados) son su mayor atracción. Además, hay un proyecto comunitario que oferta canotaje, kayak, caminatas, agroturismo y etnoturismo. La Universidad Católica y la Prefectura del Carchi promueven en Chilma Bajo un levantamiento etno-arqueológico y etno-histórico.
La ruta continúa con más de 10 cascadas, de las que se destacan La Humeadora, Púlpito y San Pedro.
A través de una vegetación exuberante y una carretera que es mantenida por microempresas viales se llega a Maldonado, 90 km después de iniciado el recorrido. En el lugar hay hospedaje y alimentación, además de una moderna piscina municipal, un orquideario, senderos y un río para practicar canotaje y rafting.
A 102 km, la parroquia Chical es uno de los sectores más activos y alegres de la zona, cuenta con similares características que Maldonado, pero con una amplia gama de mariposas que cautivan a científicos asiáticos y europeos que visitan el lugar. Los jugos de Borojó y Arazá son famosas por su poder afrodisíaco.
Los turistas también podrán apreciar una granja agroecológica, donde se produce panela y tilapia. (RC)
DETALLES
Se puede trasladar con la cooperativa Transnorte. Valor: a Maldonado $3,10 y Chical $3,30. La estadía en un hotel cuesta $4
Los recorridos demoran entre tres y cuatro horas desde Tulcán a Chical. Hay buena señalización en las carreteras.
Si el viajero lo desea, puede hacer caminatas con guías awá por los bosques de Quinshull o la reserva Awá
Hora GMT: 12/Enero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
