Con una producción promedio de 1 550 barriles diarios de petróleo, el campo Ancón abrió la polémica entre las comunas de la península de Santa Elena, la Escuela Politécnica del Litoral (Espol) y la operadora privada Pacifpetrol.
Ahora, los comuneros exigen que el Estado solo pague a la petrolera privada el valor que cuesta extraer el petróleo y que los excedentes que se generen por el alza de precios del crudo se reinviertan en las parroquias donde se explota el producto.
Freddy Cobeña, comunero de Ancón, explicó que Pacifpetrol se beneficia con el 75% de los ingresos petroleros, en tanto que las comunidades no reciben nada ni se benefician de obras. La Espol tiene un contrato de prestación de servicio y se puede hacer eso para no darle los recursos directos.
El contrato de servicio lo mantiene la Espol con Petroproducción mientras que con Pacifpetrol se formó un consorcio.
Este campo registró una producción de 588 000 barriles en el 2007 y generó ingresos por USD 47,2 millones (el precio promedio del barril fue USD 80,33) de los cuales el 75 % (USD 35,3 millones) se fue a las arcas de la operadora, según el informe que presentó Pacifpetrol al ministro de Petróleos, Galo Chiriboga.
De los ingresos operativos, la empresa pagó los costos de operación y utilidades a los obreros, para quedarse con una ganancia líquida de USD 11 millones.
El 25% restante de los ingresos petroleros se dividieron entre la Espol y el Estado. Los cuestionamientos aumentan cuando en los 11 años de administración de Pacifpetrol se generaron USD 147,6 millones líquidos (se excluyen los gastos de operación) y se distribuyeron USD 68,9 millones) a la Espol, al Estado con USD 48,8 millones, la operadora con USD 21,5 millones y los trabajadores con USD 8,5 millones.
Boris Abad, presidente del directorio de Pacifpetrol, señala que mantener este campo cuesta y que en los 11 años se destinaron USD 170 millones. Eso no le costo al Estado ni a la Espol.
Para Abad, el Estado puede hacer lo que le de la gana, pero hay un contrato y hay que conversar y redefinir las condiciones que beneficien a la Península.
Cobeña señala que las obras comunitarias, sociales y médicas no llegan a los pobladores
Hora GMT: 21/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario EL COMERCIO Ciudad Quito
