|    Pico y placa Quito:  5-6    |  

Publicado el 05/Abril/1995 | 00:00

Quito. 04.05.95. (Editorial) Aunque asomó perdida en el tráfago
de acontecimientos que a diario se suceden en el país, la noticia
de que el cartel de Cali habría comprado en Quito una cadena de
farmacias, ha conmovido a todos los ecuatorianos.

Como en todo el mundo, aquí se conoce, hasta la saciedad, los
efectos negativos que arrastra este tipo de "inversiones", que no
son sino una de las fórmulas que se manejan para el blanqueo de
los dólares del narcotráfico.

De allí sus riesgos.

Envueltos en sus siniestras redes, industriales y banqueros han
sido sus víctimas, de las que tampoco se escapa gente sencilla
que, unas veces con premeditación, por la ambición por amasar
fortunas de manera rápida, u otras, sin imaginar el alcance de su
participación, se involucra con estos grupos, de los que después
no puede liberarse.

La audacia de las bandas dedicadas a esta actividad es tal que,
en muchos países de nuestro continente, sus nefastas acciones han
alcanzado a jefes de Estado, sobre los cuales han echado sombras,
con mecanismos inverosímiles, que han conseguido
desprestigiarlos, en un intento por librarse ellos de la
justicia.

Con habilidad increíble, y con el poder que les da el dinero, las
poderosas mafias han desarticulado y pervertido las sociedades,
comprando conciencias, corrompiendo a jueces y autoridades,
trastocando los esquemas legales.

Lo lamentable es que el Ecuador hoy parece no está exento del mal
y, al contrario, se presenta vulnerable, debido a una serie de
factores.

La apertura a la inversión de capitales extranjeros, por ejemplo,
le deja indefenso, ya que es imposible averiguar el origen del
dinero que ingresa, y porque cualquier chequera fuerte es
bienvenida.

El asunto se complica porque la Superintendencia de Compañías,
según ha dicho su máxima autoridad, solo puede ejercer cierto
control preliminar, en el momento que se determina la
nacionalidad del inversionista, "siempre y cuando se trate de la
constitución de nuevas compañías, mas no cuando se trata de
adquisición de acciones en el mercado secundario, donde la
responsabilidad corresponde al vendedor".

De esta manera, y conociendo la "habilidad" de los negociantes,
el ingreso de dinero obscuro es un serio riesgo.

Pero hay algo más.

En Ecuador la Superintendencia de Bancos preserva con verdadero
celo aquella disposición del "sigilo bancario", que imposibilita
averiguar la cantidad de dinero y el origen de verdaderas
fortunas de ciertos ciudadanos.

El sigilo bancario para efectos de investigación resultaría una
traba, mientras que para quienes acumulan dinero, de manera
fraudulenta, es todo una garantía. Peor si a nadie se le ha
ocurrido investigar si la floreciente economía en pequeñas
ciudades y el crecimiento del sistema financiero nacional, se
debe a que el Ecuador está realmente mejorando, o a que el
narcotráfico ha metido sus garras.

Y aunque todos comenten que "algo pasa", y hasta se asegura que
en el país se lava dinero, ninguna autoridad se ha decidido a
actuar.

Es que cuando el narcotráfico mete las manos es tan peligroso que
inmoviliza cualquier iniciativa, que no hay persona ni organismo
que se "juegue".

De allí que la propia Comisión del Congreso que investiga el
Narcotráfico y el Narcolavado se lamentaba, hace poco, por "las
facilidades que existen en Ecuador para lavar dinero", y porque
la Ley de Control de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas,
"en lugar de constituir un instrumento de control es, por el
contrario, una verdadera camisa de fuerza para que los organismos
del Estado como la Policía y la Fiscalía General, puedan actuar
contra la delincuencia organizada..". Esto debe cambiar. Mientras
la Superintendencia de Bancos, con sagacidad, debe actuar porque
nadie puede pensar que negocios de esos volúmenes se hacen con
dinero en efectivo. (4A)
[4070]

Ciudad N/D

Archivado en | Actualidad  |

Tags : Estrenos 



Actualizado por

1

- en Diario HOY - Noticias de Ecuador.

 

A nuestros lectores

Diario HOY cree y auspicia el debate público y el intercambio de ideas. Sus puntos de vista, opiniones, ideas, críticas y observaciones son muy valiosos por ese motivo. Sin embargo le solicitamos hacerlos dentro de un marco de respeto, pues no creemos que la esfera pública se construye con violencia verbal y descalificaciones.
Agradecemos sus comentarios, pero si no se hacen dentro de esos parámetros, serán eliminados.

Publicidad