La exposición " Food" estará también en Milán, Sao Paulo y Marsella
Una treintena de artistas colaboran en la exposición "Food".
Sus obras ponen de manifiesto la relación compleja entre el hombre y la comida, además responsabilizan a la superproducción de alimentos del hambre en el mundo.
La exposición inaugurada por primera vez en el Museo Ariana de Ginebra, pone de relieve temas como la preservación de la Tierra, las consecuencias del cambio climático, la contaminación de los productos agrÃcolas, las desigualdades en la distribución alimentaria.
Según, Adelina von Fürstenberg, comisaria de la muetra, el hambre no es consecuencia de la falta de alimentos, sino que el rendimiento al que la sociedad de consumo contemporánea ha sometido a los sistemas de producción. Para ella, estos violan el ciclo de la Tierra y la someten a un ritmo de superproducción contrario a la naturaleza. En este sentido, agregó que mientras que se sobreproducen alimentos para su consumo en los paÃses desarrollados, cada cinco segundos un niño de menos de diez años muere de hambre y más de mil millones están gravemente subalimentados.
Las obras, plásticas y audiovisuales, quieren establecer la conexión de las personas con los productos de la naturaleza, independientemente de su transformación en la gastronomÃa y la cocina, y evidenciar la necesidad de que todos deben beneficiarse de estos alimentos.
Artistas de cinco continentes reflejan que los alimentos son el centro de la vida humana, la base de la supervivencia, la salud, la economÃa y la cultura.
El artista catalán Miralda presenta su obra Reserva natural que la conforman varios cráneos humanos confeccionados con legumbres de distintos colores y formas. Para el artista los cráneos representan toda esta iconografÃa dramática, pero al mismo tiempo al estar fabricados con materia orgánica están relacionados con la regeneración y la germinación.
El vÃdeo Calaboca de la artista brasileña Lenora de Barros, que presenta una boca martilleada y golpeada con otros objetos, pone en relación al silencio con el hambre y los alimentos con la voz y el poder social o polÃtico.
Por otra parte, la artista rumana Mircea Cantor, que emigró a Francia, coloca sobre una mesa siete panes sobre un puñado de sal y con cuchillos clavados. La explicación de la obra reza que la sal que cura las heridas, representa la hospitalidad ofrecida a los extranjeros cuando llegan a otro paÃs después de emigrar.
Por su parte, la artista italiana Liliana Moro presenta una de las obras más llamativas de la exposición: una casa de mediano tamaño construida con galletas y gomitas, que recuerda al famoso cuento de Hansel y Gretel, y que refleja la debilidad.
Estas obras abandonarán Ginebra en febrero para continuar su recorrido internacional por Milán, Brasil y Marsella, siempre con piezas nuevas e inéditas que se irán añadiendo a la colección hasta la configuración de un catálogo definitivo. (EFE)
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