El 60% de ecuatorianos opta por la 'autoreceta'
Solo el 10% de los medicamentos es de venta libre en el país
Las autoridades de salud del país pretenden reducir el índice de automedicación, tomando en cuenta que el 60% de la población incurre en esta práctica. De los 13 500 fármacos que se expenden en el país, solo el 10% es de venta libre. La población asegura que la receta implicará gastos extras difíciles de cubrir. Los propietarios de farmacias, por su parte, consideraron excesivas las sanciones.
En el país se expenden 13 500 medicamentos. Solo el 10% corresponde a venta libre
Tomo Enalapril de 10 mg (hipertensión arterial) desde hace ocho años. Voy al médico cada tres meses y el diagnóstico es el mismo. No necesito una receta mensual, argumentó Sara Baldeón (48) frente a la Ley Orgánica de Salud que obliga a las farmacias a despachar un medicamento bajo prescripción médica.
Para la mujer, el requerimiento es innecesario y busca garantizar el salario de los médicos. Por una gripe, el doctor me cobra $10 la consulta, más los exámenes y la receta sale carísimo. Además, sacar turno es una tortura, añadió.
Dicha ley también establece que la única función de una farmacia es expender medicinas. Administrar tratamientos (inyecciones) u ofrecer otros servicios está prohibido.
Según Ketty Sacoto, jefa de Subprocesos de Fármacos de la Dirección Provincial de Salud de Pichincha (DPSP), el 60% de la población ecuatoriana se automedica. El paciente acude en primera instancia a la botica, ahí pide el consejo o solicita la medicina que le recomendó un allegado, sostuvo.
Paola Mosquera, ginecóloga obstetra, afirmó que el 50% de sus pacientes se ha automedicado antes de asistir a su consulta. El factor socioeconómico influye en el problema. Poca gente sabe que ese hábito puede provocar resistencia a ciertos químicos y que el diagnóstico empeora porque ciertas sustancias apenas alivian el malestar pero no curan la afección, explicó la especialista, quien critica la publicidad. Productos para la infección de vías urinarias se ofertan por televisión y se expenden en cualquier supermercado. Ello denota la falta de control, acotó Mosquera.
De su lado, Ítalo Villamarín, propietario de cuatro farmacias al sur de la capital, opinó que las sanciones para el gremio son excesivas. Hay pacientes crónicos que no tienen receta, pero consumen el mismo fármaco por años. Si nos negamos al servicio de inyecciones perdemos el cliente, señaló el hombre quien destacó otros aspectos de la ley. Descartar los productos caducados, y exigir la receta para sustancias psicotrópicas y estupefacientes son un acierto, opinó Villamarín, quien a diario atiende a unos 1 000 clientes, de los cuales solo el 10% presenta prescripción médica.
Pablo Maldonado, pediatra del hospital Baca Ortiz, en Quito, informó que la unidad de Emergencias recibe más de 22 mil niños al año. De ellos, 1 200 casos guardan relación con intoxicación medicamentosa. Una mala administración puede paralizar el intestino del menor con el riesgo de perforarlo, advirtió el pediatra. (GM)
Hora GMT: 03/Septiembre/2008 - 05:01
