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El 50% de las intoxicaciones es evitable

Publicado el 28/Julio/2008 | 00:00




































"Fuimos de visita a casa de una amiga, cuando Shirley (4 años) volvió llorando, con los labios quemados. Entre sollozos me mostró el envase de sello rojo (disolvente) que estaba en la cocina", contó Susan Campos (22), madre de una víctima de intoxicación.

Entre enero y abril de 2008, el Cuerpo de Bomberos recibió 95 llamadas de auxilio por esta causa. Las más frecuentes fueron por ingerir alimentos, medicamentos, productos venenosos o por inhalación de gas doméstico.

"La mayoría de los incidentes suceden en el hogar. El color y olor de los desinfectantes, por ejemplo, atrae a los niños, que los confunden con bebidas", señaló Fernando Ordóñez, jefe de la Unidad Prehospitalaria de los Bomberos.

Según Manuel Analuisa, médico de la unidad, los niños de uno a 10 años son más proclives a estos accidentes.

"Diarrea, fiebre, dolor abdominal, quemaduras en labios e incluso convulsiones pueden ser síntomas de intoxicación. Para identificar el antídoto, es importante conocer el producto", aseguró Analuisa.

Mateo Sanilema, de 15 meses, llegó hace dos semanas al hospital Baca Ortiz (Quito) por ingesta de cloro. La cantidad fue mínima y una atención inmediata evitó su muerte. "Soy conserje de un edificio. Mientras limpiaba los pisos dejé la jarra con cloro a un lado. En un descuido, el guagua se lo tomó", relató Luis Sanilema (35), padre del niño.

Pablo Maldonado, toxicólogo de esa casa de salud, señaló que estos accidentes aumentan en las vacaciones. "Los niños tienen más tiempo libre y sin supervisión de adultos, con frecuencia quedan a cargo de otro niño más grande", sostuvo.

La experiencia del médico le permitió determinar que la intoxicación es la sexta causa de accidentes que atiende el hospital. "De las patologías más graves, esta representa al menos el 4%", comentó el pediatra.

Además, mencionó que el consumo de plantas tóxicas es otra causa común en la capital. "Los niños van de paseo a la montaña y por error comen plantas que confunden con frutas silvestres", afirmó.

Para Maldonado, la precaución de los adultos disminuiría la incidencia en un 50%. "Levantar los medicamentos, comprar jarabes con tapas de seguridad a presión y no almacenar líquidos tóxicos en envases de gaseosas o alimentos es lo apropiado", señaló.

"Lupita" (10) recordó que al tomar una ducha sintió mareos y perdió el conocimiento. "Pasé inconsciente una semana, en el hospital", dijo la niña. Esto fue por inhalación de gas de un calefón en mal estado.

Por otro lado, la ocupación de los padres también afecta a los niños. "Quienes trabajan con laca y disolventes (tiñer, acetona, gasolina) pueden desarrollar una intoxicación crónica que produce cáncer o deficiencia intelectual", añadió el especialista. (GM)


El Ciatox brindará asistencia profesional

En 2007, el Centro Toxicológico (Centox) de Quito registraba seis llamadas diarias de auxilio. "El 40% fue para atención a menores", dijo Iván Cabezas, director de la entidad que funcionó hasta abril de este año.

Hace tres semanas, el Ministerio de Salud Pública inauguró el Centro de Información y Asesoramiento Toxicológico (Ciatox) para brindar asistencia en estos casos.

"Cada año 7 000 nuevos productos salen al mercado con diversos componentes tóxicos", dijo Pablo Maldonado.

A partir de agosto, Ciatox atenderá a todo el público a través de las líneas (02) 290 5162 y (04) 245 1022.

Hora GMT: 28/Julio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito

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