
La artritis reumatoide no es pretexto para dejar de hacer ejercicio. Los expertos explican que muchos pacientes creen, erróneamente, que esta enfermedad les impide realizar actividad física regular. Pero se equivocan.
Este mal se caracteriza por la inflamación crónica en las articulaciones que, en diferentes grados, produce deformidad e incapacidad funcional.
Marilú Mestanza, reumatóloga, explica que el desorden también puede causar daños en cartílagos, huesos, tendones y ligamentos de las articulaciones, y también afecta a diversos órganos, como ojos, pulmones, corazón, piel o vasos.
Sin embargo, esta molestia no impide que los pacientes se mantengan activos y que realicen ejercicios, a decir de Carlos Saltos, entrenador físico.
Según Saltos, la actividad física ayuda a reducir los dolores, pero los efectos no siempre son inmediatos.
Sus efectos positivos se pueden presentar a partir de un par de semanas o meses, dependiendo de la gravedad del caso, comentó y añadió que muchas personas se desalientan porque los resultados no son inmediatos.
Además, los efectos están relacionados con la dosis de las medicinas que consume el paciente, expresó.
Según la Sociedad Ecuatoriana de Reumatología (SER), este mal se presenta en un 5% de los adultos y en el 1% ó 2% de los niños y jóvenes. Las causas, al igual que en los adultos, no están bien definidas, pero su origen puede ser por procesos infecciosos o depresivos.
Consuelo Castro, reumatóloga, indica que el diagnóstico se hace mediante la historia clínica, un examen de sangre y una radiografía. También señala que las personas pueden pedir un examen si presentan algunas molestias como dolor en las rodillas, enrojecimiento de las articulaciones y limitación de la movilidad.
SER señala que con tratamiento, en el 75% de los pacientes se llega a detener el mal con un mínimo de deformidad y pérdida de funciones en los adultos. En cambio, para los jóvenes, la artritis reumatoide es mortal solo cuando hay infecciones severas (urinarias, estomacales, intestinales, etc.). Se debe realizar un tratamiento con antiinflamatorios e inmunosupresores como metotrexate o etanercept, que se venden bajo prescripción médica. Eso sí, aunque hay períodos sin síntomas, el paciente no debe dejar sus medicinas. (GCA)
Pacientes
Las molestias empeoraron
"En mi familia, mis tías (de parte de mamá) y mi abuelito tienen artritis.
Yo la contraje a los 18 años, después de que me realizaron una cirugía por un problema gastrointestinal. Pensé que quedé curada, pero fue peor. Desde ese día yo me quedé con las defensas bajas y empecé a sentir fuertes dolores en las rodillas y en la muñeca izquierda, sobre todo cuando hacía frío. No podía hacer nada, ni escribir, ni manejar o correr, pero no me hice revisar. Mientras pasaba el tiempo, los dolores eran más fuertes.
Fui al médico a los 22 años. Me diagnosticaron artritis y desde allí consumo metotrexate: el mal se detuvo pero no puedo dejar las medicinas".
María Eulalia Cepeda,
estudiante, de 24 años
"Mi papá se habituó a las medicinas"
"Mi papá tiene artritis reumatoide. Desde que le dijeron que estaba con eso se puso muy triste y yo también lo estoy, porque lo miro como se está limitando en sus actividades. Ya no hace ejercicio. Le gustaba trotar por la casa (sector La Pampa).
Lo que no deja de hacer es tomar sus medicinas. Le recetaron baliartrin (que se vende en pastillas), cortisona para que sus defensas bajen y así no ataquen a las articulaciones, pero también tiene que tomar otra medicina para estabilizar su organismo y otras pastillas para aliviar los dolores.
Su cuerpo ya se acostumbró, pero el médico le dijo que, periódicamente, tendrá que cambiar de medicinas".
Yolanda Aguirre, madre de familia, de 32 años
El día mundial de la artritis
Según la doctora Mrilú Mestanza, un paciente puede pagar hasta $230 al mes, ya que los fármacos tienen que seguirse consumiendo. "Con un adecuado tratamiento, el daño en los cartílagos se puede detener, pero no quiere decir que la enfermedad se elimina por completo. El paciente entra en una etapa de remisión donde se puede reducir la dosis", agrega.
Lo que debe conocer: La prevalencia de la artritis reumatoide es de 0,8 casos por cada 100.000 habitantes.
- No obstante hay zonas con mayor prevalencia (indios americanos), y zonas con menor gravedad (África subsahariana y población negra del Caribe).
- Variación entre géneros: razón varón/mujer de 1/3 aproximadamente,[1] por la influencia de los estrógenos.[cita requerida] La variación disminuye con la edad.
- Variación con la edad: suele iniciarse entre los 30 y los 50 años, y la prevalencia aumenta con la edad.
- Progresión temporal: datos recientes abogan por una disminución progresiva de la incidencia.
Hora GMT: 10/Octubre/2007 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
