Por Francisco Rosales Ramos
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"Señor Zapatero, cuando un equipo de fútbol fracasa, el director técnico renuncia. Usted y su Gobierno han fracasado en la conducción de la economía en España y, por tanto, usted debería dejar la Presidencia del Gobierno", fue uno de los 40 cuestionamientos que en la televisión estatal hicieron a José Luis Rodríguez Zapatero, el lunes de la semana anterior. Zapatero contestó que los directores técnicos de los equipos de fútbol son contratados y no elegidos y que él recibió un mandato de sus conciudadanos para dirigir el país por cuatro años, y que, en consecuencia, debe cumplir con ese mandato.
En aproximadamente una hora y media, Zapatero contestó a 100 ciudadanos que le preguntaron sobre cualquier tema, y tuvieron oportunidad de rebatir su respuesta. No hubo una sola intervención que agradezca por sus realizaciones o que se manifieste satisfecha con su acción. Por el contrario, todas las preguntas cuestionaron la acción de Gobierno y reclamaron por la situación económica. Y Zapatero, con buen talante democrático, soportó las críticas, respetó a los cuestionadores y dio respuestas que le permitieron salir del paso.
Otro ciudadano expresó que, visto que la Constitución española declara al Estado laico y por tanto no vinculado a religión alguna, ¿cuándo se pasará la ley que permita a las mujeres decidir libremente sobre la interrupción del embarazo? Zapatero le dijo que él era abiertamente favorable al derecho de las mujeres a decidir sobre el embarazo y que se proponía que en la presente legislatura se aprube una ley en ese sentido. A renglón seguido, un sacerdote le preguntó si creía personalmente que el embrión y el feto eran una persona humana. El presidente le contestó que el Tribunal Constitucional se había pronunciado a favor del derecho de la mujer para decidir sobre la interrupción del embarazo y que él acataba y respetaba dicho derecho; que no era importante el criterio personal suyo, sino la situación jurídica del caso. Varias preguntas versaron sobre la situación de los inmigrantes, la política del estado de bienestar, la consolidación de la Unión Europea y la posición ante ETA.
Más aún, luego del programa, la televisión española internacional permitió ver que el presidente del Gobierno continuaba en el set, sin edecanes ni guardias, por aproximadamente 40 minutos, dialogando con los ciudadanos, especialmente con aquellos que no tuvieron oportunidad de formularle preguntas. A continuación de la entrevista con Zapatero, la propia televisión estatal presentó un capítulo especial de su programa 59 segundos para evaluar la presencia del mandatario. En él, participaron directores de los más importantes medios de comunicación de España, como ABC, El Mundo y La Razón. Todos coincidieron en que Zapatero estuvo a la defensiva, que no tuvo respuestas a los cuestionamientos de la ciudadanía y que la preocupación más importante de los españoles son la crisis y sus efectos, especialmente el desempleo. Válida lección del Gobierno socialista español y de los medios estatales de televisión y radio.
Hora GMT: 02/Febrero/2009 - 05:09

02/Febrero/2009 a las 20:46
De acuerdo, muy valiosa actitud tanto de la prensa, del gobernante, como de la ciudadania. Se gobierna civilizadamente a un pueblo civilizado. Lamentablemente, en una actitud inconsecuente, Zapatero se escuda en el hecho de una aprobación de un tribunal para sostener una barbaridad. El tribunal sentencia que las mujeres pueden decidir sobre quedar o no embarazadas, no sobre interrumpir el embarazo.