Por Juan Falconi Puig
Ecuador no podía estar fuera de la crisis económica global, detonada por los corruptos internacionales, que viven como reyezuelos con la plata del público que, cuando no pueden devolver, los hacen acudir, ahí sí, al Estado para que asuma sus obligaciones. Capitalistas para disfrutar ganancias, incluidas las no ortodoxas, y socialistas para endosar al Estado sus pérdidas y sus empresas quebradas. Eso sí, en el exterior no han tenido la audacia de plantear cínicos y ridículos "acuerdos" para obtener provecho adicional de sus fechorías, pues no cuentan con "hombres" del maletín, como Charlie y sus homónimos. Y de la crisis global nos toca el decremento del importante ingreso fiscal por el bajo precio del petróleo, menos otros recursos provenientes principalmente de las exportaciones de banano, camarones y flores, o las remesas de los emigrantes, que han disminuido. Esto nos llevará a una especie de estanflación que empieza a sentirse y por la que no se puede culpar al Gobierno.
Lo del petróleo pudo ser controlado o paliado si oportunamente se hubiese contratado un seguro para el riesgo de la baja del precio. Hubo, inclusive, una dependencia adscrita a la Presidencia para manejar los seguros del sector público y si cualquier riesgo puede ser materia de seguro, y se contratan hasta para el no pago de la deuda, es inadmisible la negligencia manifiesta de los órganos correspondientes, de no haber cubierto al Estado del riesgo que ahora sufre por la merma del 80%, aproximado, del precio del petróleo. Pero Ecuador es un país sui géneris y ha estado en los mercados internacionales desde tiempo atrás: a principios del siglo pasado sus exportaciones más importantes eran de café y cacao. Luego, cuando estas mermaron, por 1950 surgió el boom del banano; y de ahí hasta un par de meses el petróleo mantuvo la mayor parte del presupuesto fiscal, habiéndose agregado a las exportaciones de las últimas décadas los camarones y las flores. Finalmente, hoy que el precio del "oro negro" está deprimido
, se proyecta como importante fuente de riqueza la explotación minera que hasta aquí ha sido hecha bajo un esquema cuasi artesanal que causa estragos, ese sí, al medioambiente y el entorno ecológico. La explotación que hacen países vecinos, como por ejemplo Chile y Perú, es básicamente a
4 000 o más metros de altura y por tanto más costosa que la que se haría en Ecuador al promedio de 2 000 de altitud. Así, no se justifica la campaña manipuladora de ciertas ONG y ecologistas contra una nueva ley que, precisamente, pretende que la exploración y explotación mineras sea bajo supuestos técnicos y severas mediadas de protección al medioambiente, cuidando a las comunidades y trabajadores de un sector que dará al país nuevo impulso para su desarrollo económico, medio y no fin para conseguir el desarrollo social y bienestar general, al salir de una crisis importada, de la que no podemos sustraernos.
jfp@hoy.com.ec
Hora GMT: 26/Diciembre/2008 - 05:11

26/Diciembre/2008 a las 06:15
La explotacion minera es el futuro de nuestro pais, pero evitando reincidir en los errores del pasado (petroleo) que es lo que mas teme la poblacion indigena. Mientras se establezcan las garntias para la proteccion del medio ambiente, la mineria seria la tabla de salvacion de nuestro Ecuador.