Opinión de diario HOY
A pesar de que no dejó de recordar los errores del pasado y la pesada herencia de la administración precedente -un déficit de un trillón de dólares, crisis financiera y una muy costosa recesión- la intervención del presidente Barack Obama anteayer, en una reunión conjunta del Senado y la Cámara y la presencia de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, mostró un refrescante optimismo como para confirmar la voluntad de superar la crisis y renovar el liderazgo de los Estados Unidos en el mundo.
"Aunque estamos viviendo tiempos duros e inciertos, esta noche quiero que cada americano sepa esto: nos reconstruiremos, nos recuperaremos, y los Estados Unidos de América emergerán más fuertes que antes", remarcó el presidente.
La intervención privilegió el tema económico: estimular al aparato productivo, y restablecer la confianza en las instituciones financieras, refomas energéticas, cambios en la educación pública y renovación del sistema de salud, son los primeros pasos para enfrentar la crisis y de la acción inmediata del Gobierno demócrata.
Con el plan de estímulo de casi $800 000 millones, se propone la creación de miles de puestos de trabajo, la recuperación del sector financiero con el incentivo para que cumpla su función dinamizadora de la economía, por la provisión de crédito. El Estado no sustituye, ni absorbe la iniciativa privada, sino la posibilita y estimula.
La investigación energética para cortar la dependencia de los Estados Unidos al petróleo y promover el uso de energías limpias, los cambios en la educación pública norteamericana y las reformas en el sistema sanitario de los Estados Unidos ocuparon buena parte del discurso de Obama.
En el plano internacional, el presidnete marcó distancia del unilateralismo: los EEUU necesitan del mundo y este necesita de los EEUU, señaló el mandatario. Estamos ante una verdadera renovación del liderazgo en la gran potencia.
Hora GMT: 26/Febrero/2009 - 05:12
