Un plan integral, que va desde el diseño de la modalidad de aprendizaje para los niños que recién inician su vida escolar hasta evaluaciones a los profesionales que están a punto de graduarse, plantea la Secretaría Nacional de Planificación (Senplades), explicó el subsecretario René Ramírez.
La propuesta parte de áreas desatendidas como la educación parvularia y finaliza en la ubicación laboral de los profesionales. Para ello, la Senplades se ha reunido con rectores de universidades e institutos superiores, estudiantes y miembros del Consejo Nacional de Educación Superior (Conesup).
Como resultado de esos talleres se espera lograr dos cosas: una propuesta de consenso que llegará a la Asamblea Constituyente y la generación de políticas desde el Gobierno central.
Uno de los eslabones principales es la calidad en la educación superior pública. Para ello se empezará con procesos más rigurosos de acreditación y exigencia. Inicialmente se harán evaluaciones según algunos criterios de calidad como el número de profesores con Ph.D, número de libros por alumno, número de publicaciones por profesor o la colocación laboral de los profesionales graduados.
Estos parámetros que elevan la barra de excelencia deberán cumplirse en un plazo fijado luego de la aprobación del proyecto. Si no se cumplen los requisitos, lamentablemente tendremos que revertir el proceso de acreditación; inclusive habría que eliminar algunos institutos, dijo el funcionario.
Los estudiantes también estarán sujetos a evaluaciones. La Senplades analiza la posibilidad de instaurar un año de prepo obligatorio en todas las universidades, para que los alumnos tengan igualdad de oportunidades, partiendo de la base de que no todos acceden a una educación media de igual calidad.
Pese a que el Gobierno tiene claro que no todos los jóvenes deben ingresar a una universidad, esta debe estar disponible obligatoriamente para ellos, indicó Ramírez.
El plan se ejecutará en el corto y el largo plazo. De forma inmediata se trabajará para construir una educación superior de excelencia, comparable a cualquiera de América Latina, y en el largo plazo obtener generaciones estudiantiles que accedan a esa educación, partiendo de una educación media de mejor calidad.
Por eso, el proceso tomaría de 20 a 30 años, señaló Ramírez, quien manifestó que la educación superior debe ser gratuita y los educandos deben percibir del Estado los incentivos necesarios para dedicarse a ser estudiantes a tiempo completo.
La reforma tiene como objetivo principal el lograr que la universidad pública sea preferida entre los estudiantes de todas las clases sociales, en lugar de la privada. En este sentido se podría establecer un ranking de universidades y carreras, señaló Ramírez para que compitan por lograr incentivos del Gobierno.
El texto final será enviado a la Asamblea Nacional Constituyente. (AIV)
Los ejes de la reforma
Presupuesto
El Gobierno entrega a las universidades alrededor de $426 millones al año. La reforma no plantea necesariamente el incremento de ese presupuesto, aunque se buscarían alternativas para garantizar los fondos, de lo contrario la educación superior se perjudicaría con una recesión económica. (AIV)
Plan de becas
Uno de los requisitos de la reforma es contar con docentes con Ph.D o maestrías. La Senplades trabaja en un plan para enviar a varias universidades de Europa a 400 o 500 profesionales becados para que obtengan ese tipo de títulos. Para esto se necesita el visto bueno de Correa. (AIV)
Escuela de Gobierno
Está en marcha el proyecto de una Escuela de Gobierno, que seguiría las pautas del modelo de Escuela Gubernamental del Brasil. El presidente Rafael Correa ha sugerido que esta se constituya como una renovación del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), según la Senpla
Hora GMT: 17/Febrero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
