El mercado cervecero, que en 2008 movió $230 millones, mejoraría con los nuevos tributos, ya que beber otro licor resultará caro
El mercado de las cervezas sería el principal beneficiado con la reforma tributaria, que incluye un cambio en el cálculo del Impuesto a los Consumos Especiales (ICE) en los segmentos de licores, cigarrillos y bebidas gaseosas.
Y así dejan entrever, en primera instancia, Diego Borja, ministro coordinador de la Política Económica, y, luego, Carlos Marx Carrasco, director del Servicio de Rentas Internas (SRI), pues confirman que el impuesto dependerá del grado de alcohol que posea cada litro.
Pero, también la medida estipularía una reducción del ICE para la cerveza, por su bajo contenido alcohólico, que en el mercado va desde los 3 hasta los 8 grados, con un promedio de 4 grados.
En la actualidad, el mercado local es dominado por siete marcas de dos multinacionales: AmBev y Sabmiller, que en 2008 movieron cerca de $234 millones. Adicionalmente, bajo este concepto tributario, la cerveza paga un ICE de 30%, mientras que el resto de bebidas, 40%.
De todas maneras, Vinicio Troncoso, gerente de Cervecería Nacional (Sabmiller), dice desconocer aún la reforma. Sin embargo, sí se atreve a decir que bajo las normas actuales existe discriminación e inequidad contra la cerveza. "Los impuestos son obligaciones que los productos o empresas están obligados a recaudar o pagar a favor del Estado. No representan una ventaja competitiva", asegura. Aún así, reconoce que los impuestos son parte de las políticas públicas para controlar los efectos que ciertos productos pueden causar; por ejemplo, el exceso en el consumo de bebidas alcohólicas.
Asimismo, confirma como lógica la pretensión del Gobierno de sancionar con más impuestos a las bebidas con mayor alcohol. "Lo plantea la Organización Mundial de la Salud. A mayor contenido alcohólico, mayor debe ser el impuesto", dice, pero no precisa sobre el impacto en el consumidor final.
La empresa Ambev Ecuador también prefiere esperar un mayor avance de la nueva regulación tributaria. Aunque distribuidores menores, como Luis Arévalo, se ven confiados de que con los nuevos tributos el mercado cervecero crecerá. "No queda más que pagar" indicó el comerciante. (NMCH)
El Ecuador bebe menos que los países vecinos
El objetivo para incrementar el consumo de cerveza se fortalece en el Ecuador. Más, cuando se compara el consumo por persona del ecuatoriano, establecido en 31 litros, con el de otros países, confirma Vinicio Troncoso de la CN. "El promedio en la región es de 40 y 44 litros. Solo en Colombia y el Perú, se consumen entre 36 y 37 litros. En Venezuela, es 100", acota, a tiempo que precisa que la CN vendió en 2008 4,6 millones de hectolitros.
Ante ello, CN, con sus cuatro marcas, esta empeñada en hacer que la cerveza se convierta en una bebida que refresque. "Que se pueda beber una cerveza al día, que, al abrir el refrigerador, esté allí", acotó.
De hecho, con ese fin, la empresa fortaleció la marca Club verde y le creó el efecto de un envase grande, similar a la de su producto estrella, Pilsener.
Hora GMT: 16/Julio/2009 - 05:15

16/Julio/2009 a las 08:37
El marco de referencia conceptual de esta reforma tributaria podría ser mejorada si el objetivo final es mejorar la Balanza de Pagos y la liquidez de las arcas fiscales. A pesar de que, tomando en cuenta los impuestos al sector privado para la seguridad social, la carga tributaria del Ecuador es de un 35%. El problema es que el Gobierno Central gasta demasiado, mientras la calidad del gasto es baja.
Así:
UNO. No se debe gravar con un ICE más alto a la bebida que es más alcohólica porque el consumo desmedido de cerveza eventualmente llevará al mismo nivel de borrachera y por ende una externalidad negativa para la sociedad por igual. Entonces el ICE debe ser igual para los whiskies y las cervezas. Además el Ecuador es uno de los países, a nivel mundial, dónde el grado de alcoholismo es uno de los más altos. Su demanda (de alcohol) por ende, es inelástica con respecto al precio. Entonces existe margen para subir los impuestos si pensamos en la salud de la población dado que el consumo de alcohol en las Américas es aproximadamente un 40% mayor que el promedio mundial, de acuerdo con la OPS. El consumo y los patrones de consumo de alcohol en las Américas se hallan ya en niveles perjudiciales y la región supera las medias globales para muchos de los problemas relacionados con el alcohol: en muertes relacionadas con el alcohol, en consumo de alcohol, en patrones de consumo de alcohol y en trastornos por el uso del alcohol. Existe, entonces, la necesidad crítica de iniciar acciones a nivel nacional para transformar al alcohol en una prioridad de salud pública en el hemisferio, en general. Países industrializados y desarrollados como EEUU y Canadá, tienen un elevado consumo per cápita (9.3 litros de alcohol puro per cápita para personas de 15 años de edad o más). En cambio, en LAC hay un 12% de bebedores intensos y un consumo promedio de 15 litros por bebedor adulto. El consumo excesivo episódico es especialmente prevalente entre jóvenes. El patrón de ingesta promedio entre adultos en la mayoría de los países de las Américas es de riesgo para la salud. La mayor parte de la carga de morbilidad por alcohol en la Región recae sobre Centroamérica y Sudamérica. En el año 2005, el alcohol produjo la muerte de una persona cada dos minutos en la región. Entre los jóvenes, el alcohol es la droga predilecta. Los niños están comenzando a beber ya desde los 10 años de edad. El alcohol no es una mercancía ordinaria. El alcohol es una droga con efectos tóxicos, además de otros peligros intrínsecos, como intoxicación y dependencia. Si se consume en exceso, el alcohol puede causar muerte, enfermedades crónicas, accidentes, lesiones y numerosos problemas sociales, costosos para el Estado.
DOS. El tabaco es muy nocivo para la salud del ser humano y su uso cada vez demanda más recursos por parte de los hospitales públicos para una debida atención, además de afectar negativamente el presupuesto familiar. Existen más de 12 tipos de cáncer causados por el tabaco, además de varias enfermedades cardio respiratorias incapacitantes relacionadas con su consumo. Por ende el ICE debería ser lo suficientemente alto para llevar el precio final al consumidor a por lo menos 5 dólares por cajetilla en una primera etapa.
TRES. El consumo de bebidas gaseosas dulces incrementa el riesgo de diabetes tipo 2 en menores de 15 años e incrementa el riesgo del síndrome metabólico agudo que incrementa la obesidad, en general. Por ende, el impuesto debe ser constante y alto para este tipo de bien. Su demanda es elástica.
CUATRO. El impuesto a la salida de divisas es alto. La fuga de divisas más bien se combate con una mayor creación de confianza para invertir en el Ecuador. En otras palabras la cadena radial de los sábados influye en el comportamiento de los inversionistas.
CINCO. Los pagos adelantados del impuesto a la renta son otro instrumento que junto con todos los anteriores ayudarán a ver un mayor equilibrio en la BP y mayor liquidez al fisco.
SEIS. Mientras se estudia el asunto de la expropiación de tierras, el gobierno debería considerar para el sector agrícola un impuesto que grave la renta presunta y que actuará como incentivo para acelerar la producción en tierras actualmente ociosas.