Por Héctor Ygonet Céspedes
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La noción de Estados fallidos (EFA) describe las características internas de un Estado pos Guerra Fría que carece de capacidad para suministrar bienes políticos, económicos y de seguridad a sus poblaciones, entonces, el Estado no está en incapacidad de seguir funcionando como tal. Un Estado de derecho tiene sentido porque garantiza la existencia de la libertad, prerrequisito para su desarrollo espiritual y material. Este habla sobre la arquitectura institucional republicana, para su vigencia y fortaleza. Las instituciones representativas son la encarnación de la libertad, de la convivencia social y del progreso de los pueblos. Estos Estados fallidos son grupos de naciones, fundamentalmente surgidas del proceso de descolonización del siglo XX, que han centrado la mirada de los estudiosos, dando lugar a la concepción teórica denominada "Estados fallidos".
Ecuador marcha como un barco sin rumbo en medio del océano de oportunidades. Su alineación sociopolítica, íntimamente concentrada por cantos de sirenas colonialistas de socios extranjeros, cumple un fatídico propósito al desmarcarnos de un verdadero sistema de integración regional comprometido con el desarrollo de sus pueblos. Nos asociamos a los países más pobres del continente y con menores índices de institucionalidad o desarrollo. Cuba se hunde entre el hambre y el desasosiego. Venezuela, a pesar de su extrema riqueza mineral y petrolera, es incapaz hasta de una acción tan elemental como dar comida a su pueblo tres veces por día. Bolivia y Nicaragua son ejemplos extremos de Estados fallidos. En estas naciones, faltan organización, disciplina, libertades, alimentación apropiada, sistemas educacionales modernos y cualquier otro elemento que sirva de referente de un Estado camino al progreso, en vías de desarrollo. Ecuador ha logrado, desde su dolarización, una cierta tranquilidad económica y social que podría verse comprometida ante las malas influencias que representan estos nuevos socios, incapaces de lograr ningún objetivo que no sea con el chantaje del petróleo o grandes dadivas disfrazadas de ayuda solidaria. El presidente Correa, con su carisma y liderazgo, deberá entender que mantener alejados a nuestros principales socios comerciales, como EEUU y Colombia, no es un buen negocio. Los socios no son nada tontos. Jugar al buen vecino con cercas eléctricas en todo el patio de la casa trae tarde o temprano un conflicto de territorio. Ecuador debe buscar un acercamiento al SICA, Sistema de Integración Centro Americano, que es asociación de países centroamericanos y del Caribe con tratados de libre comercio con EEUU. No debemos conectarnos en el dial de aquellas naciones reconocidas internacionalmente como "Estados fallidos".
Hora GMT: 12/Julio/2009 - 05:05

12/Julio/2009 a las 11:14
Concuerdo con su opinión señor Héctor Ygonet .Desafortunadamente es más que una percepción.
12/Julio/2009 a las 14:33
Estoy perfectamente de acuerdo con su aprecfiación. Lastimosamente el populismo y la compra de conciencias fáciles que propicia el gobierno de correa no solo nos convierte en un estado fallido, sino en un estado fallido, con una creciente antidemocracia y una continua destrucción social debido al adoctrinamiento socialista, mediático y permanente de la izquierda con sus continuos fracasos, disfrazados de justicia social. De esta manera, nos vemos acelerada y vertiginosamente en un camino hacia la pobreza y sin capacidad de recuperación por el aislamiento y las políticas coyunturales de la region que no han demostrado sino ser sino un fracaso diplomático y violento.
Ecuador ya no es un país en vías de desarrollo es un país en franco retroceso social, político, económico y con un sistema estatal guerrerista e inetrable además de foráneo.
12/Julio/2009 a las 16:41
"El presidente Correa, con su carisma y liderazgo...", pero desafortunadamente con una total IGNORANCIA de la realidad socio-política del mundo. Antes me preguntaba yo si su aparente desconocimiento de la realidad se debía a un calculado populismo. Pero hubo un momento clave, desde mi punto de vista, luego de su fracasada presentación en la ONU. Digo fracasada porque ningún presidente o jefe de estado (los pares del Presidente Correa) se molestó en ir a escucharlo. Luego de eso concedió una entrevista a nivel internacional, sin su acostumbrado electorado delante, donde fue presionado para definir el régimen ideal. Seguramente el periodista conocía sus anteriores declaraciones a la CNN donde definía a Cuba como una democracia. Al sentirse presionado declaró que el régimen ideal es el de los países escandinavos. Yo concuerdo en eso. Pero, ¿acaso Correa no sabe que en esos países impera el capitalismo más desarrollado? Parece que no. Parece que, como decía en un principio, IGNORA la realidad del sistema político internacional. Están además sus simplistas explicaciones sobre economía en cada sabatina. Según las mismas, todo fenómeno económico obedece a una sola variable y es de lo más sencillo darle un valor a esa variable, y el problema está resuelto. Los demás gobierno no lo han hecho por pura maldad. No hay implicaciones, ni complicaciones, ni consecuencias no deseas. Una simpleza que, para quienes la sufrimos, es muy preocupante.
12/Julio/2009 a las 17:07
Lo que el autor de esta nota no dice, con un propósito mal sano, es que todos los países subdesarrollados de latinoamérica denominados estados fallidos, siempre han sido así, debido a la oligarquía explotadora mancomunada con el imperialismo corrupto de gobiernos americanos anteriores, en donde los que se beneficiaban eran solamente ellos, dejando a un lado las necesidades inmensas de las mayorías populares.
Son esta clase de artículos de opinión los que revelan el pensamiento retrógrado de sus autores, opuestos a todo cambio que no beneficie a ellos.
13/Julio/2009 a las 00:32
Lo que Marina dice, con un propósito de repetir cual papagayo lo que dice Correa y todos los "sociolistos", revela su profunda ignorancia y desconocimiento de la historia y de los procesos políticos. Los "países fallidos" latinoamericanos encuentran sus raíces de la desigualdad a principio, como herencia del código romano, donde existía un código de leyes que se aplicaba únicamente al pueblo y la nobleza se regía por sus propios deseos, pasando por los tiempos coloniales, cuyo proceso en la américa hispana se dio con una nobleza española que acaparaba todo el poder económico y político y limitaba la libertad de participación de los procesos de desarrollo de los habitantes de la colonia. De tal forma que nunca existió "imperialismo corrupto de gobiernos americanos" en todos estos procesos. Solamente una historia que nos puso en diferentes condiciones de los demás países que alcanzaron las vías de desarrollo primeramente que nosostros, pero que por nuestra ignorancia e ingenuidad de querer culparle a los demás por nuestra propia ineficiencia insistimos en perpetuar.
Parafraseando a la comentarista, son esa clase de comentarios los que revelan el pensamiento retrógrado de la autora, opuesta a todo cambio que le beneficie a ella.