Ecuador expresará su preocupación a Colombia y Perú por la devaluación de sus monedas, ante el impacto que ello ha generado en las exportaciones ecuatorianas, anunció el presidente Rafael Correa, en declaraciones difundidas hoy.
"Vamos a remitir nosotros un enunciado expresando la preocupación por las medidas tomadas por Colombia y Perú, es decir, la depreciación de sus monedas, que equivale a elevar los aranceles", dijo Correa en una entrevista con la radio, según la Presidencia.
El mensaje será una respuesta al reclamo planteado por ambos países a la decisión ecuatoriana de restringir las exportaciones como medida para enfrentar la crisis.
"En el último año, Colombia nos ha devaluado 30% el peso, eso equivale a subir en todas las partidas los aranceles en 30% (...) encarecer lo que importan los colombianos, perjudicando a las exportaciones ecuatorianas", sostuvo Correa.
Perú -agregó el mandatario- "también devaluó su moneda en 12% (...)", afectando además a los exportadores peruanos.
Ecuador restringió desde enero el ingreso de productos externos para corregir su balanza de pagos y enfrentar los efectos de la crisis global.
Las medidas cobijan a 650 productos y ha motivado las protestas de sus socios de la CAN, Bolivia, Colombia y Perú.
Las acciones -con las que Quito pretende corregir un déficit de $1 500 millones- estarán vigentes por un año e incluyen el aumento de aranceles y la reducción de cuotas para las importaciones.
El 14 de marzo, Correa anunció una solución al reclamo peruano por las trabas arancelarias mientras dejó entrever un trato distinto a Colombia, país con el que rompió relaciones políticas hace un año. (AFP)
Hora GMT: 23/Marzo/2009 - 14:29

23/Marzo/2009 a las 11:57
Que fácil para los vecinos no, devaluar su moneda, los sueldos reales de sus habitantes se han devaluado y las balanzas comerciales de esos países se mantienen casi estables y los únicos beneficiados son los dueños de las empresas exportadoras, ya que reciben la misma cantidad de dólares por sus exportaciones y pagan menores sueldos a sus trabajadores y pagan menos a los proveedores de materias primas e insumos para la exportación. Esa es la magia de tener moneda propia. Y por acá vemos a los vecinos como un ejemplo a seguir. Ya se verá en un futuro no tan lejano los índices inflacionarios de esos países con la consecuente degradación de su nivel de vida.
Pero esa es la dolarización que nos tiene atados de pies y manos ante la crisis mundial que no la provocamos.