Las dolencias no son nuevas

Mientras el presidente venezolano se recupera de una cirugía en La Habana, la oposición lo insta a delegar sus funciones

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien fuera operado el pasado viernes de urgencia por un absceso pélvico que le sobrevino durante su visita oficial a Cuba, se recupera satisfactoriamente y volverá a Venezuela en los próximos días, según informó su ministro de Comunicación.

Chávez, de 56 años, debió ser intervenido por un absceso pélvico, una acumulación de pus que suele darse por una infección bacteriana. Se trata de una lesión que, si no es tratada a tiempo, puede derivar en serias complicaciones. Además la ubicación profunda de un absceso puede afectar a órganos internos del abdomen.

Este hecho se dio poco después de que el mandatario se viera obligado a estar en reposo durante tres semanas, luego de que le volviera a comienzos de mayo pasado una vieja lesión en su rodilla izquierda, lo que lo obligó a utilizar muletas.

Sin embargo, el hermetismo en torno a la dolencia del presidente venezolano y la falta de declaraciones por parte de su personal médico han desatado una serie de dudas sobre el estado real de su salud.

La oposición venezolana consideró que Chávez debe delegar sus funciones al vicepresidente Elías Jaua y dejar así de gobernar desde Cuba, lugar en el que anunció el lunes la promulgación de la Ley de Endeudamiento extraordinario.

La diputada independiente María Corina Machado instó ayer al presidente a que informara si está o no capacitado para dirigir el país. "Si no está capacitado, se trata de una falta temporal y, por lo tanto, debe asumir la presidencia el vicepresidente Jaua".

No obstante, Chávez aseguró desde un hospital de La Habana que se encuentra en plenas facultades y que, si se sintiera disminuido, tomaría una decisión al respecto.

Pero sus dolencias no son nuevas. En 2007, la prensa venezolana publicó que Chávez tenía una seria lesión cervical que le producía fuertes dolores de espalda, al punto de que tenía que consumir altas dosis de analgésicos. La noticia tomó fuerza cuando, durante una transmisión en directo, al primer mandatario se le escapó la frase "Me duele la columna".

En ese mismo año, Chávez acusó a los EEUU de haberle enviado una nube química desde Miami durante una visita a La Habana, lo que le habría causado una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC); sin embargo, fuentes médicas confirmaron que le enfermedad se debe al consumo excesivo de cigarrillos por parte del mandatario socialista.

El líder descartó en agosto de 2010 los rumores que circulaban sobre un posible cáncer paranasal. "Los escuálidos quieren matarme. Ahora inventan que tengo cáncer, que me estoy muriendo. Eso es lo que ellos quieren", expresó.

También, varios médicos venezolanos afirmaron que el rápido aumento de peso del mandatario en los últimos meses podría ser síntoma de una enfermedad grave. (EFE-YA)

Ficha médica

Chávez informó que trata su rodilla con chilca, la "hierba mágica" enviada por Evo Morales.

Bebe de 26 a 30 tazas de café al día; además, afirmó que mastica hoja de coca por las mañanas.

En 2008, el astrólogo Walter Mercado pronosticó que Chávez moriría de una enfermedad en la cabeza.