En Guayaquil en 2010 se incuató una tenelada, este año suman ocho
Un nuevo cargamento de droga fue hallado en el balneario de Playas. Se cree que tiene relación con los 500 kilos encontrados en Trinipuerto, en cinco bloques de neopreno (caucho sintético)
El ministro del Interior, José Serrano, reconoció en Guayaquil que la falta de infraestructura impide que la Policía Antinarcóticos revise toda la carga que sale desde los puertos ecuatorianos y sean más eficaces los controles.
Según el Ministro, " Solo se revisa el 2,5% del total de la carga que sale en los contenedores de los cuatro puertos ecuatorianos (Guayaquil, Manta, Esmeraldas y Puerto Bolívar)" .
Asimismo, el comandante general de la Policía, Rodrigo Suárez, reconoció que la Policía Nacional trabaja en el Puerto de Guayaquil en un número reducido. " Se trata de un esfuerzo tremendo el que hace la Policía" , pese a la baja cantidad de uniformados, sobre cuyo número evitó especificar.
El ministro del Interior reconoció que aún hay mucho control que se le escapa de las manos. " Solo revisamos 7 mil de los 280 mil contenedores que salen del país cada año, es decir, un 2,5% del total" .
Prometió reforzar el personal especializado en el control del narcotráfico, a la vez que se van a profundizar procedimientos que van a dar mejores resultados.
Según la Dirección Nacional Antinarcóticos, en el Puerto de Guayaquil se descubrió una tonelada en 2010; el monto subió a 5,6 toneladas en 2011, y en este año la cifra es de ocho toneladas. En todo el país, la requisa de droga llega a las 43 toneladas en este año, dijo Serrano.
Su revelación la hizo cuando el martes anterior Antinarcóticos descubrió un nuevo cargamento de 500 kilos de clorhidrato de cocaína camuflados en cinco bloques de neopreno (caucho sintético) en Trinipuerto (Puerto de Guayaquil), y que tenía como destino México.
La propietaria de la carga era la Empresa de Servicios Radiológicos Sociedad Anónima, dedicada a la comercialización de equipos médicos y hospitalarios. Su representante no asistió a realizar la inspección conjunta. Hay cuatro detenidos.
Ese mismo día, y dentro del operativo Danubio Azul, Antinarcóticos había aprehendido 500 kilos de cocaína, en la comuna Sube y Baja, provincia de Santa Elena, droga que estuvo lista para ser embarcada en una avioneta, cuyo vuelo se frustró y fue a aterrizar en el kilómetro 62 de la autopista Guayaquil-Salinas.
Por este motivo se detuvieron a 10 personas, así como se incautaron vehículos y propiedades y se aisló una pista clandestina de aterrizaje en Vinces. Las personas detenidas tienen órdenes de prisión preventiva dictada por el juez de Flagrancia, Oswaldo Zapata, tras el pedido de la fiscal Mónica Rivera, de la Unidad de Delitos Transnacionales y Crimen Organizado.
Asimismo, entre el martes y ayer, otro cargamento de estupefacientes fue encontrado en un taller del barrio San Jacinto, del balneario de Playas, provincia del Guayas.
Según las autoridades de Antinarcóticos, en ese taller se camuflaba la droga en repuestos de carros. Se trató de dos bloques de caucho con cocaína, lo que hace sospechar que este método de empaquetamiento de droga tiene relación con la encontrada en el Trinipuerto de Guayaquil. Hasta ahora hay un detenido, el que fue trasladado a la jefatura Antinarcóticos del Guayas.
La fiscal Mónica Rivera, cree que de este taller salieron los 500 kilos que luego fueron descubiertos en Trinipuerto.
El ministro Serrano aseveró que el jefe de la operación es el ciudadano mexicano Alejandro Fernández Pérez, quien está prófugo. Este, junto al colombiano Thomas Cardoso y el ecuatoriano Johan Meza Millán ocupaban la avioneta que partió desde Vinces a recoger la droga en Sube y Baja, en Santa Elena.
Según el informe de la Policía, Fernández, Cardoso y Meza serían los tres principales cabecillas de estas operaciones.
En tanto que, Olivia Coughi Álvarez era la encargada de conseguir los permisos de vuelo. En el operativo también fue retenido un menor de 16 años de edad.
En el grupo de detenidos también aparecen Julio Quinde García, Stalin Cobeña Reyes, Jorge Bonilla Muñiz, Alberto Garay Jiménez, Ronald Córdova Manosalvas (se lo investiga porque se sospecha que es oficial activo de las Fuerzas Armadas) y Mary Lorena Ortiz, a quienes se les dictó orden de prisión preventiva.
En cuanto a la avioneta, esta fue trasladada el martes anterior en la tarde hasta el hangar de Aeropolicial, en Guayaquil. Permanecerá ahí mientras sigan las investigaciones a cargo de las fiscalías de Guayas y Santa Elena.
Rivera manifestó que a todo este grupo de narcos se los investigaba desde el 17 de noviembre cuando empezó la indagación previa y se conocía que pretendían hacer un embarque de droga desde Vinces hasta Santa Elena.
Por su parte, la jefatura Antinarcóticos de Guayas y Santa Elena preparan otros operativos en esos sectores. Entre los habitantes de Playas hay preocupación porque al ser este un balneario que recibe el turismo provincial y nacional, temen que se vea perjudicado por el narcotráfico, que lo estaría usando para enviar la droga a los mercados internacionales de consumo. (AM)
Una avioneta con varios dueños en poco tiempo
La Policía Antinarcóticos del Guayas investiga la procedencia y propiedad de la avioneta de matrícula HC-BQF marca Piper, construida en 1979, que el lunes anterior realizó un aterrizaje forzoso en el kilómetro 62 de la vía Guayaquil-Salinas.
La avioneta, que fue abandonada por cuatro personas, despegó desde una pista clandestina de Vinces, Los Ríos, con dirección al recinto Sube y Baja (Santa Elena).
La Policía tenía el convencimiento que la nave iba a retirar droga para trasladarla a Centroamérica.
Según los registros de la Subdirección de Aviación Civil, en Guayaquil, esta
avioneta no registra un plan de vuelos presentado con motivo de este viaje. Tampoco hay información sobre el último propietario de la nave.
El 29 de marzo de 2012 fue declarada inservible tras caerle el techo del andén de un parqueo, al norte de Guayaquil. Tal como estaba fue vendida a la empresa Indecoop, dedicada a la transportación aérea. Esta la reparó por completo para venderla a un piloto privado identificado como Marcelo Moscoso. Este, a su vez, hace tres semanas la volvió a vender y no se conoce el nombre del nuevo propietario.







