ROMA.- Dos niños nigerianos de dos y cuatro años murieron, al día siguiente de que el gobierno de Silvio Berlusconi extendiera a todo el país "el estado de emergencia ante la inmigración clandestina".
Los menores murieron durante el trayecto en barca que los llevaba a Italia, junto a otros 73 inmigrantes clandestinos, informó ayer la prensa.
Los cadáveres de los infantes fueron arrojados al mar, según relató su padre a la tripulación de la lancha italiana que acudió a socorrerlos, en el canal de Sicilia, al sur de la isla de Lampedusa.
El viernes, el Gobierno italiano declaró el estado de emergencia en todo el país para "contrarrestar la persistente y excepcional llegada de ilegales".
La emergencia otorga a la Policía y a las autoridades locales poderes adicionales para detener el ingreso ilegal de personas.
La medida del Gobierno de Berlusconi fue criticada por la oposición. (AFP)
Hora GMT: 27/Julio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
