Análisis de diario HOY
Dos dispares mensajes a la nación hemos tenido la oportunidad de escuchar en los últimos días: el de Rafael Correa al cumplir sus primeros dos años de Gobierno y el de Barack Obama al posesionarse como 44.° presidente de los Estados Unidos de América. Ambos mensajes en busca de conmover a la audiencia, preparar al público para aceptar la crisis económica internacional y lograr reacciones que ayuden a los países a superarla. Ambos mensajes en busca de obtener el mayor apoyo y aceptación popular.
El mensaje de Obama, corto (20 minutos), sencillo, con un lenguaje coloquial, apeló a las bondades del pueblo estadounidense, a la necesidad de unirse alrededor de un compromiso de superación; a la realidad de ser un pueblo multirracial, dividido por distintas religiones, zonas geográficas, pero con comunes intereses en busca de la paz; fue la enseñanza de una actitud positiva y de liderazgo para guiar a ese pueblo que enfrenta guerras, crisis internas y externas. El fondo, el Capitolio Nacional, sede de la Constitución y la Ley, elementos vitales de la democracia estadounidense que une a toda esa inmensa nación.
El discurso de nuestro presidente, totalmente distinto. Un discurso algo coloquial, que describió el país ideal que Alianza País y su líder han tratado de crear en estos dos años. Las pocas realizaciones positivas del Régimen fueron maximizadas al punto de convertirse en medias verdades; su mayor logro, como repitió varias veces, fue la promulgación de la nueva Constitución, pésimamente redactada, llena de contradicciones, según el propio Gobierno, que ha hecho que el poder público no la pueda cumplir. Como en sus largos mensajes de los sábados, el presidente mantuvo el contenido polémico, aderezado con la consabida serie de insultos y quejas contra quienes considera sus enemigos, a los que trata de convertir en enemigos comunes del pueblo: la prensa, los banqueros, los pelucones... Poco menos de tres horas de discurso repetitivo, con enfrentamientos, autoelogios, ofrecimientos y sin contenidos que produzcan por lo menos algo de la emoción positiva que suscitó el discurso de unión que el nuevo presidente de los Estados Unidos expuso a su pueblo y el mundo. El fondo, en el caso del mensaje del presidente Correa, la imagen del Che Guevara. Un romántico y discutible homenaje a un guerrillero extraño al país, a la historia y la cultura propias. Los ministros, funcionarios, autoridades invitadas dormían, soñaban y, a ratos, se desesperaban. El pueblo, pasivamente obligado a escucharlo en cadena nacional. ¡Qué contraste entre un demócrata respetuoso de las diferencias, y un presidente convencido de su única verdad!
analisis@hoy.com.ec
Hora GMT: 26/Enero/2009 - 05:10

26/Enero/2009 a las 02:52
El "informe" de dos años de gobierno de correa, no fue una rendicion de cuentas, fue simplemente una continuacion de lo que comenzo hace dos años, una campaña interminable. Su discurso lleno de invitaciones a pelea, que lo unico que hacen es dividir mas al Ecuador en vez de unirlo y mejorarlo, es ironicamente lo que trae votos. Es decir, el mensaje de correa fue una propaganda para que sus propios intereses prevalezcan y a alguien asi no hay como pedirle que emita mensajes democraticos.
26/Enero/2009 a las 12:55
Señores, qué flaco favor le han hecho a Correa, comparándolo con alguien que se perfila como un estadista de talla mundial, como Obama... Si hacen una búsqueda en Youtube, podrán encontrar un video que muestra las diferencias de tono, actitud, talla, entre los mensajes de victoria de este par de personajes, en los casos del referéndum aprobatorio de la constitución de montecristi, y el otro aceptando la nominación del partido demócrata para terciar en las elecciones generales de su país...
26/Enero/2009 a las 15:08
Con el mayor respeto, opino que este tema de diario Hoy pudo haberse direccionado al análisis de muchos otros temas de verdadero interés. Creo que no cabe siquiera mencionar sobre quien es Barak Obama comparado con el señor Correa.
El señor Obama trasmite consenso, sabiduría -a pesar de su edad- y control absoluto de sus emociones -espontaneidad, nada fingido-
26/Enero/2009 a las 16:02
SEÑORES DEL HOY: UN ANÁLISIS POCO SERIO Y PROFESIONAL EL DE UDS. CÓMO VAN A COMPARAR DOS CULTURAS POLÍTICAS DIAMETRIALMENTE OPUESTAS. LA UNA, DE UN PAIS SUBDESARROLLADO, DONDE HAY UN PRESIDENTE QUE TIENE QUE MALGASTAR SU TIEMPO DEFENDIÉNDOS DE LAS MEDIAS VERDADES QUE PUBLICAN DIARIAMENTE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, Y EL OTRO, PRESIDENTE DEL PRIMER PAIS DEL MUNDO, EN EL CUAL NO SE ABUSA DEL LIBERTINAJE DE EXPRESIÓN.