El local ha sido clausurado en varias oportunidades pero siempre es reabierto; la semana pasado ocurrió eso

El Municipio de Quito inició un juicio por desacato; 26 chicas fueron rescatas en 2008 Así luce el exterior del night club Doll House, ubicado en el sector de El Inca, al norte de Quito El night club Doll House, que se reabrió la semana pasada en Quito, tiene una historia de prostitución y explotación sexual, que se remonta a 2005, tres años después de que fue abierto.

La primera denuncia provino, según una fuente policial, de una chica que trabaja en el prostíbulo. Sin embargo, en esa fecha, la Unidad Anti Trata de Personas de la Policía aún no estaba conformada y no pudieron ayudarla.

Pero a finales de 2008, cuando dos chicas que vivían "prácticamente como esclavas sexuales", a decir de la Policía, denunciaron sus casos, y se produjo el allanamiento de las instalaciones del Doll House y otras dos casas. Fue el 10 de diciembre y producto de ello se detuvo a ocho personas y se rescataron a 26 mujeres (24 colombianas y dos ecuatorianas).

Solo entonces se confirmó que detrás de la fachada de lujo que tenía el prostíbulo había una red de personas que reclutaban a las jóvenes, otras que las trasladaban de un sitio a otro, así como personas que las acogían y las custodiaban.

De acuerdo con las investigaciones, entre los miembros de la red hay "especialistas" en evadir la vigilancia policial y el control de las autoridades.

Patricio Benalcázar, comisionado nacional para la protección de personas en movilidad de la Defensoría del Pueblo, dijo que esto explicaría por qué no existe un solo registro o razón social como Doll House en el Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, la Dirección Provincial de Salud, la Intendencia de Policía, el Cuerpo de Bomberos o el Servicio de Rentas Internas (SRI). En su lugar hay solicitudes de funcionamiento de restaurantes, centros nocturnos, y otro tipo de negocios.

Lo raro del asunto, dijo el funcionario, es que nadie revisó la carpeta al momento de dar el visto bueno para el funcionamiento. Tampoco "nadie se molestó en verificar si lo que constaba en el papel era el establecimiento que ha funcionado en el sector del Inca desde hace años", sostuvo.

Dos procesos legales


La primera clausura del centro nocturno se dio el mismo año que fue abierto, en 2002. No obstante, a las pocas semanas fue reabierto, lo cual ha sucedido en varias oportunidades.

Es por ello que el Municipio de Quito inició un juicio que se tramita en el Juzgado Quinto de lo Penal de Pichincha, bajo la figura de desacato a la autoridad.

Para Patricio Benalcázar, este abrir y cerrar del local se debe a que detrás de este negocio está "un poder económico muy grande". "Estamos hablando de grandes redes que operan no solo en el país sino fuera", indicó.

Benalcázar añadió que el caso Doll House revela que en el país existen mafias y redes que actúan a escala internacional, eso hace difícil la captura de los líderes. "Es una administración pulpo, con muchas cabe zas", agregó.

El caso de Doll House, según las investigaciones, es un caso "tipo", ya que en el país operarían mafias como la china y rusa, que no solo se dedican a la trata de personas, sino que pueden estar involucradas en otros delitos como el tráfico de armas o droga.

El segundo juicio es por trata de personas. La vicealcaldesa, Margarita Carranco, dijo que está vigilante de la actuación del juez cuarto, encargado del Juzgado 18.º de lo Penal, Vicente Altamirano, porque no actuó como debía en la liberación de cuatro personas involucradas en Doll House. Carranco señaló que pidió al delegado metropolitano del Consejo de la Judicatura, Marco Rodas, que haga un seguimiento al proceso, ya que la fiscal Tania Moreno no fue notificada de la liberación.

Resultados judiciales


Según los datos de la Defensoría del Pueblo, en 2007, hubo 152 denuncias por explotación sexual ante la Fiscalía. Sin embargo, solo cuatro procesos terminaron en sentencia.

El oficial de la Policía, en cambio, afirmó que desde la conformación de la Unidad Anti Trata de Personas, en 2003, que abarca tráfico de emigrantes, exclavitud sexual, explotación laboral, han logrado 15 sentencias y han rescatado a 180 personas.

Sobre las redes, Benalcázar dijo que hay otros prostíbulos (Éxtasis y Medellín) con iguales características a Doll House. (MP)

Los circuitos de la prostitución


La Policía explicó que en el caso de Doll House, las chicas eran traídas desde Colombia y llegaban al norte del país. Luego eran trasladadas a Quito y posteriormente a Santo Domingo de los Tsáchila. Tiempo más tarde las llevaban a Quevedo y hasta la frontera con el Perú.

También se determinó que la red, a más de operar en Colombia y Ecuador, lo hacía en Perú, Chile y eventualmente República Dominicana.

Otro circuito que se ha utilizado dentro del país por diferentes centros de tolerancia o prostíbulos es Lago Agrio (Sucumbíos), Quito, Santo Domingo de los Tsáchilas y Esmeraldas. (MP)