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Dolarización y economía política

Publicado el 16/Enero/2010 | 00:11

Por Luis I. Jácome H.*

analisis@hoy.com.ec

Examinar la dolarización bajo la óptica exclusiva de la política económica nos da una visión parcial. Tanto o más importante es la economía política, entendida como la preeminencia de conflictos derivados de intereses de grupo en la sociedad y su influencia en la toma de decisiones. La economía política nos da una visión más completa sobre las causas que motivaron la implantación de la dolarización en el Ecuador y permite identificar condiciones adicionales que se requieren para que la dolarización se mantenga.

Bajo esta premisa, es erróneo culpar de las causas que llevaron a la dolarización a la entrega de crédito del Banco Central del Ecuador (BCE) al Gobierno y a su incapacidad para conducir la política monetaria. El BCE no daba crédito al Gobierno desde la reforma de su ley, en 1992, ocho años antes de la dolarización. En realidad, el Ecuador se fue dolarizando durante los años noventa por la devaluación persistente del sucre, debido a la recurrente inestabilidad política y al impacto de los choques externos. Esto llevaba a la gente a buscar refugio en el dólar para preservar el valor de su dinero. Dado que a mayor devaluación de la moneda, mayor inflación, el BCE hacía esfuerzos para no convalidar la inflación proveniente de la devaluación, pero no podía ir muy lejos por su falta de autonomía institucional con respecto a los Gobiernos. Hacia el final de la década, la emisión monetaria creció desmesuradamente por la devolución de los ahorros a la gente -en medio de la crisis bancaria- a fin de evitar que cunda una desconfianza generalizada que lleve al colapso del sistema financiero.

Con la dolarización, la inflación desapareció al no haber devaluación cambiaria que alimente el aumento de los precios en forma persistente y, con ello, creció la capacidad de compra de los ecuatorianos. Sin embargo, en la medida que la inestabilidad política se mantuvo, la inversión y la generación de empleo no se materializaron.

Sin duda, la economía ecuatoriana ha mejorado en dolarización, pero los beneficios también se deben a los altos precios del petróleo, el aumento de las remesas, la depreciación del dólar y las bajas tasas de interés internacionales. Además, hay que recordar que el mejoramiento de la economía fue en todo el mundo.

Así, Colombia y el Perú también redujeron la inflación, pero sus economías crecieron aún más que en la ecuatoriana. ¿Por qué? Porque, en estos países, la sociedad se puso de acuerdo en temas fundamentales para dar estabilidad política, favorecer la inversión productiva y fortalecer sus instituciones, incluido el Banco Central, algo que nosotros no hemos logrado por ahora. En la medida que sigamos siendo un país disfuncional, estamos condenados a crecer lentamente y sin empleo, lo que podría conducirnos a volver a una moneda nacional en busca de una nueva tabla de salvación, olvidando que nuestros problemas son más de economía política que de política económica.

*Universidad de Georgetown

Hora GMT: 16/Enero/2010 - 05:11

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