Pugna afuera del camal
Comerciantes informales, la mayorÃa moradores del barrio Cuba, se enfrentaron con los municipales que los desalojaron del camal
Una lluvia de piedras, botellas y palos cayó la mañana de ayer sobre parte del barrio Cuba, ubicado en el sur de Guayaquil, justo en el lado que colinda con el Camal Municipal.
Hasta allÃ, llegaron a las 06:00 unos 200 policÃas metropolitanos para desalojar a decenas de comerciantes informales que, desde tempranas horas, iniciaban sus actividades relacionadas con el transporte y venta de cárnicos y vÃsceras de ganado que se faenan en el camal, y con el expendio de comida preparada. La mayorÃa, moradores de la zona.
“Vinieron los señores metropolitanos y me hicieron desbaratar las mesas y entrar todo”, contó apenada Gina Murillo, quien se levanta a diario a las 04:00 para preparar guatita, tallarÃn y seco de pollo que vende desde las 06:00 en el exterior de su humilde vivienda ubicada frente al camal.
“Aquà tengo invertido como unos $70, $80, que es mi capital”, dijo la mujer y criticó la actitud de los policÃas municipales, que respondieron con piedrazos a los ataques de los comerciantes enardecidos, que contaron con el apoyo del barrio entero, que se levantó para respaldarlos.
Varios de los piedrazos lanzados por los municipales impactaron el auto de Adolfo Peláez, quien faena su ganado en el camal y comercializa las vÃsceras en el sector. “La genta estaba tranquila pero los municipales comenzaron a insultarlos, les decÃan hijos de tal y cual... cogÃan las piedras que tiraban los otros y las regresaban a las casas de la gente”, dijo.
“El problema es que nosotros dependemos de esa gente (comerciantes informales), porque la res trae vÃsceras y las avÃcolas solo nos compran la carne”, explicó Peláez.
“Lo que queremos es trabajar”, “Viva el camal”, “Mis niños están con hambre, ¿quién les da de comer?” eran algunas de las consignas que gritaban los comerciantes desalojados, algunos agredidos por los municipales con sus toletes. “Aquà la gente trabaja, es honrada, humilde, qué quieren que vaya a robar uno”, dijo Willian, quien trabaja como cargador de cárnicos en los exteriores del matadero.
Los desalojados aseguraron que no se retirarÃan hasta que se marchen los municipales.
La PolicÃa Nacional  intervino en los disturbios. Unos 150 uniformados acordonaron las calles cercanas al camal y usaron bombas lacrimógenas para disuadir al tumulto y solo se retiraron cerca del mediodÃa. Los municipales se formaron y marcharon hacia varios camiones de la PolicÃa Municipal, entre los abucheos e insultos de los comerciantes y habitantes del barrio Cuba.
Algunos moradores, como Alrio Santader, reconocieron que el comercio informal en los exteriores del camal afecta el movimiento del mercado Caraguay, cercano al sitio. Pidió que se organice y regularice a los comerciantes.
Por su parte, el director del camal, Raimundo Chedraui, quien fue criticado por varios informales por impedirles el paso, aseguró que no estaba enterado del operativo de la PolicÃa Municipal.
Chedraui dijo que no es su competencia regularizar el comercio externo, pero que sà les ha dado credenciales para que entren a unos 80 comerciantes que frecuentan el camal. Añadió que la jornada fue regular. Diariamente, se faenan entre 600 y 800 animales en el sitio. (DAD)







