Por Juan Montaño Escobar
axe858@hoy.com.ec
Amor a las cosas muertas y podridas de estos "enanitos verdes". Necrofilia verde limón. Vuelve el tema, ya no tan bendito, de La Concordia, que para el país estaba muerto y sepultado. El potaje de la cripta es por causa económica y cultural de la burguesía verdolaga del lugar. Esa peluconería bravea, con pujos y pedos de nobleza, por dichos y hechos de Walter Ocampo, alcalde de ese cantón esmeraldeño. Remember aquella infeliz cancioncita racista de los recientes meses electorales.
Otro asunto malo es el de las facilitadoras representantes comunitarias (FRC) del Infa integrado al Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES). A esas trabajadoras del MIES-Infa no se les pagan el sueldo hace casi cinco meses. Como estas mujeres presentaron un reclamo legal y legítimo ante las autoridades laborales, la burocracia de la "inclusión económica y social" espera rendirlas por hambre, quejas de sus hijos, rostros irritados de sus acreedores y enfermedades de sus parientes. No la culpen, apenas es desalmada.
Rafael Vicente llamó a un hermano afro "caretuco". Se quedó campante porque pensó que había cerrado con éxito el sartal ocasional de insultos.
A los que quieren un enfrentamiento fratricida entre ecuatorianos, por algo resuelto en los términos que manda la ley, ¿cómo llamarlos? A los que matan de necesidad y hambre a las trabajadoras del MIES-Infa, ¿cómo llamarlos?
Los ñangarutos revolucionarios de Alianza País están irritando a los orixâs de las pequeñas vidas. Santos populares de aquellos que los encopetados, de las camisetas verde limón, perciben sin importancia; de aquellas masas insignificantes, según el actualizado catálogo sociológico.
Estos marcianos se esfuerzan por prender rebeldías en donde deberían sembrar apoyos al proyecto socialista; trabajan a tiempo completo por irritar a la esquina y al barrio, y lo logran. Ya puede el presidente Rafael Correa desgañitarse explicando su amor al pueblo que la praxis de los militantes de su movimiento, en la administración pública, en contrariarlo. Y triunfan en cabrear al vecindario.
Ya no culpemos a la derecha reaccionaria de calentar la calle, de ninguna manera son las torpezas de los gestores públicos correístas en la mayoría de las provincias y mucho más en Esmeraldas. Más todavía en el MIES-Infa.
En esta jam-session, aún no se duda de la sinceridad revolucionaria de Rafael Correa y unos pocos dirigentes, pero la mayoría de los "comandantes" de Alianza País son revolucionarios VIP (categoría política de la Nación Rasta) y no se ocupan de lo menudo ni de las pequeñas existencias. Idiotas, la alta política se cocina con leña barrio adentro y en las tardes lentas de la parroquia mientras se recuentan penurias. La esperanza también es política de buen gobierno.
La irritante injusticia de no pagarles casi cuatro meses de sueldo a las trabajadoras del MIES-Infa y el criminal atizamiento de posibles enfrentamientos por territorios ¿serán señales de desguañamiento?
Hora GMT: 19/Septiembre/2009 - 05:10

19/Septiembre/2009 a las 10:27
LO lei tres veses y NO LO ENTENDI lo que quiere decir este artículo.....salamente veo la AMARGURA que tiene con cierto actores políticos.