Nacido en un hogar humilde, Lula da Silva es considerado ahora el líder más influyente del mundo

Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente del Brasil, parece empeñado en querer confirmar que la revista Time, que lo catalogó hace poco como el líder más influyente del mundo, estaba en lo cierto.
Tratando de lograr una salida diplomática a la pugna nuclear entre el Gobierno islámico de Irán y las potencias occidentales, arrancó en esta semana hacia el Régimen de los ayatolás, para establecer el compromiso de enriquecer uranio fuera de su territorio.
Otro de los importantes logros en política exterior de este hombre, nacido en un pequeño pueblo del estado brasileño de Pernambuco el 27 de octubre de 1945, fue la sustitución el año anterior del G8, organismo que agrupaba a las mayores economías del mundo, por el G20, en el que se incluye a las potencias emergentes.
El mandatario, que ha logrado sacar casi indemne a su país de la mayor crisis económica mundial de los últimos 70 años, proviene de una familia humilde de labradores y desde pequeño fue apodado como "Lula", que en portugués significa "Calamar".
Precisamente, sus inicios no permitían prever lo que el futuro deparaba al muchacho. En 1956, Lula y su familia se instalaron en São Paulo, en donde desde muy temprana edad (12 años) empezó a trabajar como limpiabotas y luego como ayudante en una tintorería. En su adolescencia consiguió un puesto en una metalúrgica, en donde trabajaba 12 horas diarias. A pesar de las largas jornadas de trabajo, pudo dedicar tiempo para terminar un curso de tornero mecánico, que realizó durante tres años en el Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (Senai).
Luego empezó a trabajar en las Industrias Villares, ubicadas en la ciudad de São Bernardo do Campo, en donde se aproximó al sindicalismo debido a la influencia de Irmão José Ferreira de Melo, apodado "Frei Chico" (afiliado al Partido Comunista del Brasil), quien posteriormente sería arrestado y torturado por los militares. Este hecho movería al joven obrero hacia el sindicalismo activo.
En 1969, contrajo matrimonio con Maria de Lourdes da Silva, quien falleció el mismo año en que iba a dar a luz a su primer hijo, que tampoco sobrevivió al parto.
Tuvo una hija con una auxiliar de enfermería llamada Miriam Cordeiro, con quien mantuvo una relación. Sin embargo, en 1974, conoció a su actual esposa, Marisa Leticia, viuda y madre de un niño, al cual Lula adoptó y con quien ha tenido tres hijos más.
Entre tanto, su actividad como dirigente gremial lo llevó en 1972 a convertirse en primer secretario del Sindicato de Metalúrgicos de São Bernardo do Campo. Además, entre 1975 y 1978, fue presidente de dicha institución.
En esa posición dirigió varias acciones que aceleraron la caída de la dictadura militar, la cual gobernó el país durante 21 años, entre ellas un paro de 41 días que fue apoyado por 270 mil obreros.
Participó de la fundación del Partido de los Trabajadores en 1980 y en representación de esa tienda política integró la Asamblea Constituyente en 1986, que estableció la elección directa del presidente mediante votación.
Posteriormente, su camino hacia el sillón presidencial tuvo un primer tropiezo cuando cayó derrotado, en 1989, ante el candidato Fernando Collor de Melo, a pesar de que Lula había liderado las encuestas hasta una semana antes de los sufragios.
Volvió a fallar en su intento presidencial al caer ante Fernando Henrique Cardoso en 1994, quien volvió a derrotarlo en las elecciones de 1999.
Finalmente, en su cuarto intento, Lula Da Silva fue elegido jefe de Estado del Brasil el 27 de octubre de 2002 y se posesionó el año siguiente.
Su actuación asombra a propios y extraños, pues, contrariamente a su origen social e ideológico, ha realizado un efectivo y ordenado manejo económico. (LAG-DM)
Hechos destacados
El actual presidente del Brasil recibió el premio Príncipe de Asturias de la Cooperación Internacional en 2003.
En el año 2008, la revista Newsweek lo designó como uno de los personajes más influyentes del escenario mundial.
Los diarios Le Monde (Francia) y El País (España) lo distinguieron como personalidad mundial 2009.





