Trinidad de Dios es uno de los sectores en los que se est谩n reubicando moradores de las invasiones, desalojados pese a su permanencia

Bajo un sol incandescente, Amarilis Carrillo junto a dos familiares levantaban la tarde del pasado viernes una casita de ca帽a en Trinidad de Dios, sector de invasiones ubicado al noroeste de Guayaquil.
Eran las 13:00, y apenas hab铆an terminado de plantar las bases de madera de la humilde vivienda. Faltaban por armarse las paredes de ca帽a y colocar el techo de zinc. A un extremo reposaban sus escasas pertenencias: un bulto de ropa, una cocineta y unas ollas, entre otras cosas. Ten铆an que terminar antes del anochecer.
"Ahorita nos desalojaron de la casa. Yo estuve dos a帽os", coment贸 Amarilis, que viv铆a en la precooperativa Elvira Leonor, ubicada a 10 minutos en carro del nuevo asentamiento, en un lote que compr贸 en $1 500 al dirigente popular Marcos Sol铆s. "Perd铆 la plata. Tenemos puesta la denuncia, pero de nada nos sirve", explic贸.
Ellos fueron desplazados pese a su tiempo de permanencia y a que el presidente Rafael Correa prometi贸 a los residentes en las invasiones que no los desalojar铆a hasta que se concrete su reubicaci贸n.
Se estima que unas 1 700 viviendas se han tumbado desde que se iniciaron en enero los desalojos en el sector de las invasiones en el noroeste de Guayaquil.
Entonces, se declar贸 la zona como 谩rea protegida y se instal贸 un cuartel militar que se mantiene con un promedio de 300 efectivos.
El fuerte militar est谩 instalado frente a lo que sol铆a ser la precooperativa Elvira Leonor. Mientras los efectivos se encargan de prestar resguardo en los operativos de desalojo, colaboran tambi茅n con la Intendencia en la entrega de notificaciones de desalojo, y sus recorridos causan malestar entre los moradores de las invasiones.
"Da temor ver pasar a los militares. Parece que ya vienen a decirle que tiene que irse", coment贸 Nelly Almeida, que vive junto a su familia en el sector conocido como Ciudad de Dios.
Mientras que Silvia Arteaga y Ver贸nica Moreira, vecinas y moradoras de la precooperativa Marcos Moroni desde hace m谩s de dos a帽os, dijeron que se sienten angustiadas porque no saben qu茅 hacer para impedir que les tumben el pr贸ximo mi茅rcoles sus viviendas. Ya fueron notificadas.
Como soluci贸n, el Gobierno ofreci贸 un plan habitacional llamado Ciudad Victoria. Las primeras 800 casas deb铆an haber sido entregadas en agosto pasado pero solo se han edificado hasta la fecha las villas modelo.
A煤n as铆, personas como Amarilis descartan que vayan a adquirir una de las viviendas, que van de $12 mil a $17 mil, y que ser谩n financiadas en parte con bonos del Miduvi. "Tanto requisito que uno a veces no tiene: partida de matrimonio, a veces uno es unido; tambi茅n eso que uno paga (aportes de los afiliados al IEES), nosotros apenas somos simples trabajadores", explic贸.
Lo mismo indic贸 Mercedes, de 58 a帽os, que fue desalojada tambi茅n y que levant贸 su endeble vivienda en el mismo sector. "Como yo dije un d铆a a un se帽or de all谩 (Ciudad Victoria), para quedar mal, mejor yo no quiero esa villa". La mujer es viuda y sufre de diabetes. (DAD)
Rumores sobre robos de ni帽os preocupan
Una especie de psicosis colectiva se vive entre los moradores del sector de invasiones ubicado en el noroeste de Guayaquil.
Est谩n angustiados porque supuestamente se est谩n robando a los ni帽os para extraerles los 贸rganos. Todos han escuchado al respecto, pero nadie conoce nada certero.
"El temor es que se los lleven. Uno tiene que irlos a dejar e irlos a ver y estar pendiente de ellos", coment贸 una moradora de Ciudad de Dios.
Su vecina Luisana J谩come aseguraba que ni el jueves ni viernes anterior mand贸 a sus dos hijos a su escuela ubicada en Basti贸n Popular. "Dicen que el Macheteado (el supuesto plagiador) andaba por (la precooperativa) Tierra Prometida. Es 茅l el que mata a los ni帽os", agreg贸.
"Ya ha habido ni帽os muertos", se帽al贸 G茅nova S谩nchez, pero no supo precisar qui茅nes eran. "No sabemos, pero usted sabe que los rumores llegan. Aqu铆, nosotros estamos abandonados. No m谩s entran los militares a tumbar casas, vivimos en zozobra", indic贸 otra moradora.
"(La Polic铆a) nos supo decir que los que est谩n detr谩s del rumor son los antiguos caciques que quieren regresar", dijo Gloria, maestra de la escuela de Tierra Prometida. (DAD)







