Segundo E. Moreno Yánez
smoreno@hoy.com.ec
Hasta inicios de la década de 1980 no existÃan en el Ecuador los "indios" sino los "campesinos" que se encontraban, según los "cientistas sociales" marxistas, en pleno proceso de "descampesinización" para llegar a un nivel de "proletarización" que les permitirÃa participar en la "minga" para construir la anhelada dictadura del proletariado: pórtico hacia la utopÃa comunista. Los antropólogos sociales que defendÃan, entonces, la "indianidad" eran denigrados como "culturalistas". No obstante, estos últimos, al no someterse a un análisis clasista, influyeron en la valoración de la identidad indÃgena que, años después, se concretó en los conceptos de pueblos indios y nacionalidades indÃgenas. La experiencia obliga a señalar grupos sociales diferentes, aunque es conocido que los factores biológicos no diferencian a las poblaciones y menos todavÃa en una sociedad mayoritariamente mestiza.
Refiriéndose a Mesoamérica en general, escribe Julio de la Fuente (en Stavenhagen, 1975): "la raza es una construcción derivada principalmente de las diferencias culturales; la terminologÃa racial es vaga y poco consistente y muchos ladinos no están clasificados en ninguna raza". Durante mucho tiempo era común evocar una lista de elementos culturales, como lengua, vestido, tecnologÃas, alimentación, vivienda, etc., para facilitar la elaboración de censos y planes de aculturación del indio.
Ante la insuficiencia de este procedimiento, Alfonso Caso (en: "Definición del indio y de lo indio": América IndÃgena. México, 1948), partiendo de la comunidad ofreció la siguiente definición: "es indio aquel que se siente pertenecer a una comunidad indÃgena, y es una comunidad indÃgena aquella en la que predominan elementos somáticos no europeos, que habla preferentemente una lengua indÃgena, que posee en su cultura material y espiritual elementos indÃgenas en fuerte proporción y que, por último, tiene un sentimiento social de comunidad aislada dentro de las otras comunidades que la rodean, que la hace distinguirse a sà misma de los pueblos de blancos y mestizos".
Con razón señala Rodolfo Stavenhagen en Las clases sociales en las sociedades agrarias (México, 1975), que "la definición de Caso acentúa la idea de que tenemos aquà dos mundos culturales autónomos que se encuentran yuxtapuestos casi al azar". Lo "indio" no es sólo una lista de factores culturales y sociales; es un proceso histórico distintivo. Sus unidades corporativas tienen su origen en la polÃtica colonial española; se fortalecen o debilitan frente a las presiones de la sociedad global pues, como en todas las "sociedades complejas", sus relaciones externas responden a los impulsos de los centros de poder regionales o nacionales: aseveración de Eric Wolf (en Stavenhagen, 1975) que se comprueba en el divisionismo y en la polÃtica de alianzas del movimiento indÃgena ecuatoriano.
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Autor: Segundo Moreno - smoreno@hoy.com.ec Ciudad Quito







