Crisis en Honduras
Tegucigalpa. Honduras se encontraba ayer con tres presidentes -el depuesto, el electo y el de facto- y con un futuro incierto, al día siguiente del aplastante rechazo del Congreso Nacional a restituir al mandatario derrocado Manuel Zelaya.
Según varios analistas políticos del país centroamericano, la decisión del Congreso hace que el recién electo Porfirio Lobo vea limitado su margen de maniobra para reconciliar a los hondureños y a Honduras con la comunidad internacional cuando asuma el poder en enero próximo, y que el depuesto Zelaya vea reducidas sus opciones a partir al exilio, hacer frente a la justicia o seguir en la embajada de Brasil, donde lleva dos meses y medio.
Mientras que el líder de facto Roberto Micheletti refuerza su posición, tras apartarse temporalmente del poder durante las elecciones.
Con 111 votos en contra y 14 a favor de la restitución de Zelaya, el Congreso dominado por los dos partidos de derecha, Liberal y Nacional, liquidó además cualquier esperanza de que la clase política hondureña mostrara propósito de enmienda ante la comunidad internacional.
Los EEUU, promotor del acuerdo que impuso al Congreso decidir sobre Zelaya, expresó su decepción, según el subsecretario de Estado para América Latina, Arturo Valenzuela.
La Unión Europea (UE) también lamentó este resultado y enfatizó que el mismo no va facilitar una solución a la crisis política que vive el país desde el pasado 28 de junio cuando Zelaya fue derrocado. (AFP)
Hora GMT: 04/Diciembre/2009 - 05:07
