El atentado contra Teleamazonas, cualquiera sea su origen intelectual, es reprochable y estúpido
Por Omar Ospina García
oospina@hoy.com.ec
Aunque en la práctica solo en contadas ocasiones el ciudadano recurre a la Ley para ejercer su derecho a rechazar alguna información o aseveración mal intencionada o atentatoria contra su honra en los medios de difusión, parecería suficiente lo que ya consta en los códigos para penalizar la injuria o la calumnia cuando se presenten.
Sin embargo, hay casos en los que no se llega a tales extremos y las cosas quedan en el plano de la desinformación, la maledicencia, el insulto, el escándalo, la tergiversación o el agravio, deplorables, mas no punibles.
En tales casos, la persona o entidad agraviada se limita, casi siempre, a una protesta dirigida al medio o al periodista que incurre en tales actitudes, y ahí queda el asunto. Ir más allá no es factible ni realista. Incluso, casi nunca la rectificación o la protesta merecen un espacio correspondiente con los términos del agravio. Y eso en la prensa escrita. En radio y tevé, ni por asomo.
Por otra parte, tampoco es por lo general equitativa la información cuando se trata de protagonistas de clases sociales diferentes. La noticia se tamiza en función de intereses económicos, familiares, de amistad o de poder. Negarlo es negar la realidad. Así funcionan las cosas, y a ello nos hemos acostumbrado. La vida no es justa ni equilibrada, ni el hacer humano perfecto.
Por eso, tendrían que haber en la sociedad organismos de observación que pongan de manifiesto los errores que, voluntaria o involuntariamente, cometen los medios. Lo que se conoce como Ombudsman o defensor del Pueblo.
Pero el asunto es más complejo que tener a una persona en tales funciones. No es suficiente no solo porque, normalmente, esa persona forma parte de la nómina del medio, con las limitaciones que ello implica, sino porque son poquísimos los medios que le dan espacio a esa sección. En el caso ecuatoriano, solo este diario tiene una columna semanal dedicada a observar los errores que se cometen.
¿Y la radio y la televisión? Allí no existe esa función, y es allí, justamente, en donde más se necesita de una observación crítica sobre los contenidos informativos o de entretenimiento. No para castigar o penalizar la mediocridad o la parcialidad o la falta de objetividad, porque nada de ello es delito, sino para evidenciar ante el público esas falencias para que el usuario -el único juez válido- tenga un parámetro de juzgamiento que le ayude a formarse una opinión racional y justa de lo que ve, lo que oye o lo que lee, y elegir. Y es por todo ello que, más que una ley cuestionable cuyas intenciones primigenias olían a represión, se debería optar por una Comisión Ética que observe a los medios. La ley serviría para obligarlos a disponer de un espacio semanal de defensa del usuario, cosa que es, en el fondo, defensa de la libertad de expresión.
Coletillas. 1) El atentado contra Teleamazonas, cualquiera sea su origen intelectual, es reprochable y estúpido. 2) La manipulación que se ha hecho por canales que pertenecían a la familia Isaías del fortuito accidente que involucró a Jaime Mantilla, director de este Diario, es perversa y merece el rechazo ciudadano. No se puede mentir tan descaradamente como lo han hecho esos medios, en clara demostración de que la profesionalización sin principios éticos no garantiza un periodismo objetivo ni honesto. Me solidarizo con Teleamazonas y con el director de este Diario.
Hora GMT: 06/Diciembre/2009 - 05:08

06/Diciembre/2009 a las 09:36
Lo que le falto al sr Ospina es decir que los canales incautados que pertenecian a la familia Isaias, ahora pertenece al estado y que es de todos los ecuatorianos y no de Correa, porque el que maneja estos medios de comunicacion es Rafael Correa y todos sus asalariados.
Medios de comunicacion donde todo lo que hace el gobierno de la revolucion ciudadana es de maravilla y el que esta en desacuerdo con el gobierno y opinan en contra del mismo simplemente es despedido de estos medios de comunicacion.
Me parece que etica periodistica tambien es dar la informacion completa y no solo informar lo que a ud. le interesa o le parece.
06/Diciembre/2009 a las 18:53
El debate sobre los medios y la comunicación al fin de desató, pero hace falta mucho pero mucho más. Las cosas nunca volverán a ser como eran y de lo que se trata ahora es de dibujar un nuevo panorama, realmente transformador. Aunque no se quiera creer, transformar la comunicación es buscar el desarrollo social del país.
06/Diciembre/2009 a las 21:52
Sr.Ospina con todo respeto,como usted pretende que haya una COMUNICACION RESPONSABLE si el MORBO es el contenido de los medios en su programacion,especialñmente en el AUDIO VISUAL. Son ADVENEDIZOS que carecen de MORAL y mal se puede pedir un contenido ETICO. Aplaudo su buena intencion,pero es como darle de comer BISCOCHO AL BURRO,los AMORALES abundan en los medios y ellos no conocen el principio ETICO. La Ley es un imperativo para terminar con tanta IRRESPONSABILIDAD CHIRRIANTE sinonimo de MEDIOCRIDAD.