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Daysi cortó los genitales de su marido por venganza

Publicado el 26/Octubre/2008 | 00:04

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Octavio Vera llegó en estado etílico a su vivienda de caña y luego se acostó a dormir. La amputación se realizó con una herramienta utilizada para cortar racimos de banano

Daysi Mora serrano fue localizada por la Policía del cantón Vinces a las 72 horas de haberle mutilado el órgano viril de su cónyuge. Su hermana la ocultó en la cocina

La imputada permanece detenida en una celda de la Cárcel de Mujeres de Guayaquil

Doce años duró la convivencia entre Octavio Vera Leen y Daysi Mora Serrano, quienes procrearon una hija que hoy tiene 12 años de edad.

Todo parecía armonía en el recinto San José de la parroquia Isla de Bejucal del cantón Baba, en Los Ríos, pero la tarde del 18 de octubre anterior pasó a la historia.

La pareja de agricultores tuvo una fuerte discusión por la venta de 60 sacos de soya y maíz. Ese negocio les generó $1 200. Vera recibió la mitad del dinero de manos del agricultor Milton Carvajal, y minutos después la tentación invadió su alma: decidió sumergirse en el alcohol con un grupo de amigos. Cuando el reloj marcaba las 14:00, llegó a su morada, en estado etílico. Daysi le pidió a su hija que fuera a donde su tía Mercedes. Y ardió Troya. La riña se escuchó por los alrededores hasta que Octavio, cansado por las quejas, se acostó a dormir. Daysi lo acompañó, pero con otras intenciones. Sacó un cuchillo curvo, utilizado para cortar racimos de plátano, y le abrió el cierre del pantalón.

Acto seguido, le cortó el miembro viril. "Eso es para que aprendas a respetar a las mujeres", expresó en voz alta. Vera despertó y con el mismo artefacto le produjo una herida en el abdomen a Daysi. Y aunque gritaba desde la escalera de su casa pidiendo ayuda, el agresor intentó bajar pero se desplomó.

Mora solo se despidió de su hija y escapó. Según la versión de la menor, su abuela Teresa Leen pidió ayuda a los vecinos, mientras sus tíos paternos buscaban a quien ahora llaman la "Lorena Bobbit de Baba", para vengarse.

El suceso llegó a oídos de la Policía de Vinces que, a las 72 horas, localizó a la mujer en la cocina de la casa de su hermana Mercedes.

Durante ese lapso la profunda puñalada en su abdomen no se infectó. Ella prefirió soportar el dolor y no recibir atención médica, porque sabía que la Policía la buscaba en toda la provincia.

En el hospital de Babahoyo, los médicos no pudieron detener la hemorragia que padecía Octavio Vera y decidieron trasladarlo en una ambulancia hasta Guayaquil.

Uno de sus 13 hermanos, que encontró el pene en la habitación de la pareja, no aplicó los procedimientos adecuados que señalan que, antes de realizarse la cirugía de reimplante, un miembro del cuerpo puede permanecer fuera de este hasta unas seis horas, en hielo seco. Caso contrario, los tejidos musculares mueren por falta de oxígeno.

Los galenos, que no pudieron reinplantar el miembro viril, prefirieron almacenarlo en un recipiente. El lunes pasado una enfermera del hospital Luis Vernaza le dio la mala noticia a Octavio Vera.

Él pensó en suicidarse. Sus hermanas Luzmila y Antonia le dieron consejos para cambiar su estado de ánimo. Entonces el afectado resolvió: "Cuando me entierren no se olviden del recipiente. Y hasta que eso ocurra, lo conservaré en un sitio especial de la casa".

Daisy Mora, que es acusada por un delito contra la vida, espera que el proceso penal avance y que la justicia falle a su favor. Hasta entonces, permanece detenida en la Cárcel de Mujeres de la Penitenciaría del Litoral. Tras las rejas, solo dijo que no se arrepiente de nada y que "sigue queriendo a su marido", pese a que ella también fue atacada.

Especialistas opinan


El caso preocupa no solo a los familiares de Vera, sino a cirujanos guayaquileños que señalan que el paciente no recuperará sus funciones sexuales ni la sensibilidad erógena en su pene.

Christian López, especialista del hospital Teodoro Maldonado, dijo que debido a la amputación total de su pene, Vera se recuperaría psicológicamente en uno o dos años.

Por la gravedad de las heridas, los médicos del hospital Luis Vernaza solo detuvieron la hemorragia, pero no pudieron implantarle el pene.

Según Max Coronel, médico de esa casa de salud, una intervención quirúrgica de esas características dura más de 10 horas, pues hay que reconstruir el pene cogiendo tejido subcutáneo del antebrazo, y así crear una nueva uretra.

El caso 'Bobbit'


"No lo puedo describir, lo corté. Estaba pensando tantas cosas: la primera vez que él me pegó, la primera vez que me violó", dijo la ecuatoriana Lorena Bobbit ante el jurado que el 22 de enero de 1994 la declaró inocente.

Ella fue acusada de agresión sexual por haber cercenado el pene de su esposo John Bobbit, un ex marine que la conoció en Manassas, Virginia, en la costa este de los Estados Unidos. El hecho se produjo entre la noche y la madrugada del 22 y 23 de junio de 1993.

Lorena había emigrado desde muy niña con su familia a Venezuela y a los 15 años recibió, como regalo de cumpleaños, un viaje a los Estados Unidos. A los 18 años, la joven manicurista decidió dejar definitivamente Venezuela y radicarse en los Estados Unidos, donde conoció a John con quien se casó en 1989 y a quien describió como "borracho, mujeriego y golpeador, que la había hecho abortar una vez".

El 17 de octubre de 1996, Lorena Gallo -su nombre de soltera- fue recibida en el salón de los Presidentes del Congreso, donde pronunció un ardiente discurso en favor de los derechos de la mujer. Luego, el ex presidente Abdalá Bucaram ofreció en Carondelet un almuerzo en su honor. El menú consistió en un consomé de pollo y un seco de guanta esmeraldeña. Luego visitó Bucay, su tierra natal, donde fue recibida como heroína. Bobbit, recuperado y con su pene reimplantado, terminó como protagonista de películas pornográficas. (CHM)

Cifras


Las comisarías del país reciben 5 casos diarios

Los casos de violencia reportados por hombres no son nuevos en el país. Según estimaciones de diferentes Comisarías de la Mujer y la Familia de la ciudad de Cuenca, al día se reportan cinco casos. En la misma ciudad, las denuncias donde las mujeres son las víctimas ascienden a 141 diarias.

Según Pavlova Aistaiza, comisaria segunda de la ciudad de Quito, es difícil establecer un promedio de casos diarios en términos nacionales por cuanto el comportamiento difiere en cada provincia. Sin embargo, la especialista advierte que la mayor parte de denuncias hechas por hombres tienen que ver con agresión psicológica. "Los problemas son por los bienes o por el régimen de visitas a los hijos", señala Aistaiza. (PRN)

'La violencia de género tiene una condición de poder'


En Esmeraldas, José Antonio G. (26 años), fue herido de gravedad por su pareja, Jazmín C., con una puñalada en la arteria femoral de la pierna derecha, luego que ambos tuvieron una discusión por celos.

La mujer reveló que desde hace cuatro años ha sufrido maltratos por parte de su conviviente, lo que la ha llevado a solicitar varias boletas de auxilio.

¿Cuando los hombres son agredidos, se considera violencia de género?. Según Nidya Pesántez consultora del Fondo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem), la violencia de género tiene un elemento clave: la relación de poder.

"Si la mujer tiene poder sobre el hombre y como parte de ese poder, lo ataca, entonces el hombre es víctima de violencia de género, de lo contrario no", advierte la especialista.

No obstante, la consultora señala que los casos ocurridos esta semana en Babahoyo y Esmeraldas se deben a una mala comprensión de hacer justicia.

"Nuestro sistema de administración de justicia todavía no tiene como responder a la demanda de violencia en contra de las mujeres".

Según Pesántez, la lentitud de la justicia es más evidente en el tema de la violencia sexual. "Entre 2006 y 2007 se presentaron 48 000 denuncias por delitos sexuales, de ellas solo 100 continuaron el proceso y apenas 20 tuvieron sentencia. ¿De qué estamos hablando?", increpa.

Una investigación realizado por HOY reveló que solo en Quito, alrededor de 160 mujeres eran violentadas por día. Aunque los casos reportados por hombres se dan en menor proporción. La mayoría son de carácter psicológico.

"Es difícil que una mujer agreda físicamente a un hombre. Las que incluyen violencia física generalmente son extremas", afirma Pavlova Aistaiza, titular de la Comisaría de la Mujer y la Familia de Quito, quien asegura que la víctima, sea hombre o mujer, tiene el mismo tipo de tratamiento.

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Hora GMT: 26/Octubre/2008 - 05:04

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