El objetivo es controlar las plagas
Para proteger los cultivos de fréjol arbustivo de los ataques de plagas que mantienen resistencia a los insecticidas, el Instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias (Iniap) ha generado tecnologías que mejoran las prácticas agronómicas y liberan agentes de control biológico.
Si se quiere evitar pérdidas totales del cultivo de fréjol, los agricultores deben controlar a los trips: plagas que se alimentan raspando la epidermis de las hojas y produciendo deformaciones en las mismas. El problema con ese virus es que no son visibles con facilidad, pero pueden causar pérdidas económicas.
El Iniap pretende asesorar a los productores en la defensa de su fréjol, mediante buenas prácticas agrícolas, que incluyen la correcta preparación del suelo, eliminación selectiva de plantas hospederas, abstinencia de siembras escalonadas, realización cultivos intercalados, utilización de plantas de trampa alrededor de los sembríos y eliminación de los residuos de cosechas anteriores.
A través de un comunicado de prensa, el Iniap informó que está investigando a los agentes de control biológico que podrían controlar a los trips. Así, recomienda el uso del depredador orius insidous porque no daña el ambiente o la salud del agricultor, no deja residuos tóxicos en la cosecha y ayuda a reducir las plagas.
Sin embargo, el Iniap reconoce que aún hay prácticas agropecuarios que no son del todo seguras. "La aplicación de insecticidas alternativos son productos para el control de trips, de menor impacto al ambiente" agrega el comunicado.
El cultivo del fréjol arbustivo en las cuencas de los ríos Chota y Mira, ubicado en Imbabura, entre los 1 400 metros y los 2 400 metros, con una temperatura que fluctúa entre los 12°C y los 28°C, "aporta significativamente a la seguridad y soberanía alimentaria del país y es un rubro de importancia en los sistemas de producción", finaliza el texto de Iniap. (DEO)
Hora GMT: 27/Marzo/2009 - 05:13
