Más de una hora demoraron los trámites legales que realizaron las autoridades de la Fiscalía, de la Defensoría del Pueblo y de la Policía Nacional, en el aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, para que el cadáver de Franklin Guillermo Aisalla Molina sea trasladado a la morgue de Criminalística de la Policía, a fin de determinar las causas de su muerte.
Este informe será incorporado a la investigación que lleva adelante la Fiscalía sobre el caso.
El cadáver del cerrajero quiteño que murió el 1.º de marzo junto al segundo al mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Raúl Reyes, en un bombardeo por parte del Ejército colombiano en Angostura (Sucumbíos), llegó ayer a Quito procedente de Bogotá a las 22:00, en vuelo de Aerogal.
El cuerpo de Aisalla fue trasladado a la capital en una caja de madera. Allí fue recibido por su padres Guillermo Aisalla y Teresa Molina. También llegaron a recibir el féretro en la zona de embarque de la aerolínea Aerogal sus hermanos Patricio, Olga, Paulina, y varios otros familiares; entre ellos sus sobrinos, primos, tíos, y amigos.
Luego de los trámites respectivos, el improvisado ataúd fue colocado en el balde de una camioneta de la Policía. Guillermo Aisalla, consternado por la repentina muerte de su hijo, desmintió una vez más la presunta vinculación de Franklin con las FARC, y dijo que ahora se siente aliviado y agradece a Dios el poder contar con el cuerpo de su vástago. También se mostró de acuerdo con las investigaciones iniciadas por Inteligencia militar para determinar la presunta vinculación de su hijo con la guerrilla. Así se demostrará que mi hijo no tuvo nada que ver, y para que se limpie su nombre, afirmó.
Desde las 08:00 de hoy, médicos forenses de Francia y de Bélgica colaborarán con autoridades ecuatorianas en el reconocimiento del cadáver para verificar si las causas de la muerte de Aisalla coinciden con las señaladas por el Departamento de Medicina Legal de Colombia. El cuerpo podría permanecer en la morgue de la Policía hasta el mediodía de hoy, para luego ser trasladado a la funeraria Los Lirios, en el centro norte de Quito.
Los gastos de la repatriación fueron cubiertos por la Defensoría del Pueblo. (SC)
Autoridades seguían al ecuatoriano desde 2003
Investigación estuvo a cargo del Ejército y la Policía
Tanto el Ejército como la Policía conocían que el ciudadano Franklin Aisalla, un cerrajero ecuatoriano, podría tener vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Así lo manifestó ayer el ministro de Defensa, Wellington Sandoval.
El funcionario aseguró que Aisalla ya era investigado en 2003 por presuntas relaciones con las FARC. A partir de ese año y hasta 2005, su seguimiento fue labor de los militares. Luego y por una situación de competencias, el caso pasó a manos de Inteligencia policial.
Aseguró, además, que la investigación de Aisalla está incompleta y que, una vez que culmine, será dada a conocer a la opinión pública. Lo que falta es lo relacionado con los años en que este caso pasó a jurisdicción policial.
Asimismo, afirmó que la política del Gobierno hacia las FARC es de rechazo, e incluso, a la pregunta de cuál es la orden ante la identificación de un guerrillero en suelo ecuatoriano, señaló: Hay que dispararles. Si es que no paran, se les dispara. (AIV)
Hora GMT: 28/Marzo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad QUITO
